La iniciativa, Expediente 4511-D-2026, fue presentada el 4 de septiembre en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina por la diputada Gabriela Estévez y cuenta con el respaldo de la campaña “También Sienten Argentina” y de organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la protección animal.
El proyecto establece la prohibición del uso de animales en pruebas destinadas a determinar la seguridad o eficacia de productos cosméticos, de higiene personal y perfumes. Asimismo, propone regular la fabricación, producción, importación y comercialización de estos productos en todo el territorio nacional.
En caso de ser aprobado, contempla un plazo de 36 meses desde su promulgación para entrar en vigencia.
Los impulsores de la nueva iniciativa señalan que Argentina podría incorporarse a una tendencia internacional orientada a eliminar los ensayos cosméticos en animales. En América Latina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México y Panamá ya cuentan con normas que restringen o prohíben estas prácticas.
Además de responder a la demanda creciente de consumidores por productos libres de experimentación animal, las organizaciones que acompañan el proyecto consideran que una regulación de este tipo podría impulsar el desarrollo de métodos alternativos de evaluación, favoreciendo la innovación y la generación de capacidades científicas y tecnológicas en el país.
“Los animales sienten, sufren y merecen que los protejamos. No podemos seguir aceptando que sean sometidos a prácticas crueles para probar un cosmético cuando existen otros métodos y gran parte del mundo ya está avanzando en ese camino”, sostuvo la diputada Gabriela Estévez.
De acuerdo con la información difundida por la campaña También Sienten Argentina, entre las especies utilizadas habitualmente en ensayos relacionados con productos cosméticos se encuentran conejos, cobayos, ratas y ratones.
Entre las prácticas mencionadas se encuentran ensayos destinados a evaluar toxicidad dérmica y ocular. Uno de ellos es el denominado test de Draize, utilizado para evaluar los efectos de determinadas sustancias sobre la piel o los ojos. También se menciona el ensayo de dosis letal media (DL50), empleado históricamente para determinar la toxicidad de determinadas sustancias.
Las organizaciones promotoras sostienen que estas prácticas generan sufrimiento y que existen alternativas que permiten avanzar hacia modelos de evaluación sin utilización de animales.
Para Nicole Valdebenito, directora de Incidencia de Te Protejo, la prohibición no solo representa una respuesta a las demandas sociales por productos cosméticos éticos, sino también una oportunidad para fortalecer el desarrollo de métodos alternativos.
“Prohibir por medio de leyes y regulaciones las pruebas cosméticas en animales es una señal de que la industria está avanzando”, señaló, y destacó que Argentina tiene la posibilidad de incorporarse a este proceso.
La iniciativa cuenta actualmente con el respaldo de más de 7.000 personas a través de una petición impulsada por la campaña “También Sienten Argentina”, donde los interesados pueden seguir sumándose.
Más información: Te Protejo.
TEMA RELACIONADO
- Argentina avanza hacia la prohibición del testeo de cosméticos en animales