jueves 10 de septiembre de 2026 - Edición Nº2751

Divulgación | 10 de septiembre

SALUD MENTAL | PROFESIÓN VETERINARIA

Día Mundial para la Prevención del Suicidio: cuidar también a quienes cuidan

Cada 10 de septiembre, esta fecha invita a hablar de una problemática que puede prevenirse. En la profesión veterinaria, la exposición cotidiana al sufrimiento, la muerte, el estrés, la violencia y las exigencias laborales plantea desafíos particulares para la salud mental de quienes trabajan en el cuidado de los animales.


El 10 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una iniciativa organizada por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y copatrocinada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El lema del período 2024-2026 es “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, con un llamado a generar conversaciones abiertas, reducir el estigma y facilitar el acceso al apoyo.

La OMS estima que más de 720.000 personas mueren por suicidio cada año en el mundo, una realidad que afecta no solo a quienes pierden la vida sino también a familiares, amigos, compañeros de trabajo y comunidades. La organización sostiene que el suicidio puede prevenirse y que la prevención requiere acciones individuales, comunitarias e institucionales.

 

Una problemática que también atraviesa a la veterinaria

La profesión veterinaria presenta características que pueden generar una importante carga emocional. El contacto permanente con el sufrimiento animal, las decisiones sobre la vida y la muerte, las eutanasias, las expectativas de los tutores, las jornadas extensas, las urgencias y las dificultades económicas forman parte de un escenario que puede favorecer el estrés, el agotamiento y otros problemas de salud mental.

Vet Market abordó recientemente esta problemática en el artículo Ecosistema veterinario: impacto en la salud mental de los profesionales, donde se analizó cómo la particular relación entre animal, tutor y veterinario puede generar presiones emocionales y laborales. La nota también señaló el impacto de las eutanasias, los casos de maltrato y negligencia, los conflictos con tutores y el burnout.

El problema no se limita al agotamiento. Un estudio publicado en BMC Psychiatry y analizado anteriormente por Vet Market encontró una asociación entre la frecuencia con que veterinarios realizan eutanasias y la presencia de pensamientos suicidas graves. La investigación, realizada en Noruega con alrededor de 2.600 profesionales, mostró la necesidad de considerar el impacto psicológico de determinadas prácticas habituales de la profesión.

También existe una dimensión vinculada al duelo profesional. La pérdida de un paciente puede convertirse en uno de los estresores más intensos dentro de una clínica veterinaria y contribuir a la fatiga por compasión cuando no existen espacios adecuados para procesar emocionalmente esas experiencias.

A estos factores se suma la violencia. El Observatorio de Violencia del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA) planteó la necesidad de crear un grupo interdisciplinario para abordar el suicidio y la violencia que sufren los veterinarios. La iniciativa buscó generar herramientas de prevención, mejorar las relaciones profesionales y producir información propia sobre la problemática.

 

Hablar también es una forma de prevención

La prevención no consiste solamente en intervenir cuando una persona atraviesa una crisis. También implica construir entornos en los que sea posible hablar del malestar antes de que se transforme en una situación crítica.

En ese sentido, Vet Market también difundió iniciativas destinadas específicamente a profesionales veterinarios, como el Encuentro de Salud Mental organizado por el Colegio Médico Veterinario de Córdoba y la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto. La propuesta incluyó contenidos sobre conducta suicida, factores de riesgo y protección, señales de alerta y herramientas para acompañar y contener.

La salud mental, por lo tanto, no debería ser considerada exclusivamente una responsabilidad individual. Colegios profesionales, universidades, instituciones, empleadores y equipos de trabajo también tienen un papel en la construcción de ambientes laborales saludables, en la detección temprana de situaciones de riesgo y en la eliminación del estigma que muchas veces dificulta pedir ayuda.

La OPS, que en 2025 puso en marcha su Iniciativa Regional para la Prevención del Suicidio, señala entre sus prioridades el fortalecimiento de los servicios de salud mental, la vigilancia, la comunicación responsable y la implementación de intervenciones basadas en evidencia en los países de las Américas.

 

Una conversación que no debería terminar hoy

El Día Mundial para la Prevención del Suicidio no busca únicamente recordar una fecha. Propone cambiar la manera en que se habla de una problemática que durante mucho tiempo estuvo rodeada de silencio y estigma.

En veterinaria, esto implica reconocer que quienes cuidan también necesitan ser cuidados. Pedir ayuda no es una señal de debilidad ni un fracaso profesional. Generar espacios para hablar, escuchar sin juzgar y facilitar el acceso a profesionales de salud mental son acciones concretas de prevención.

Porque detrás de cada veterinario hay también una persona. Y cuidar su bienestar forma parte, en definitiva, de cuidar la propia profesión y la salud de los animales y las comunidades a las que sirve.

 

Si necesitás ayuda

Si vos o alguien cercano está atravesando una crisis emocional o presenta pensamientos suicidas, es importante buscar ayuda profesional y no afrontar la situación en soledad.

En Argentina funciona la Línea de Prevención del Suicidio 135 y, desde todo el país, el 0800-345-1435. Ante una emergencia inmediata también puede recurrirse al 911 o a un servicio de emergencias médicas.

 


 

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