El Ministerio de Salud de Neuquén confirmó un segundo caso positivo de hantavirus vinculado al episodio registrado semanas atrás en la zona rural de la Región del Pehuén. Se trata de una persona que había sido identificada como contacto estrecho del joven de 26 años que falleció el pasado 18 de agosto a causa de la enfermedad.
El diagnóstico fue ratificado mediante el análisis de muestras de sangre realizado por el Laboratorio Central de la provincia. De acuerdo con la investigación epidemiológica, el nuevo caso corresponde a una transmisión interhumana.
El paciente comenzó a presentar síntomas durante el período de seguimiento preventivo dispuesto por las autoridades y fue internado inicialmente en Aluminé. Luego de confirmarse el diagnóstico, fue trasladado al Hospital de Zapala, donde permanece estable y bajo asistencia y monitoreo permanente del equipo médico.
A partir de la confirmación, la Dirección Provincial de Epidemiología mantiene un operativo de rastreo, identificación y seguimiento activo y pasivo de los contactos estrechos del primer caso.
Las personas identificadas como contactos continúan bajo aislamiento domiciliario estricto, mientras los equipos sanitarios monitorean la aparición de posibles síntomas y activan los protocolos correspondientes ante cualquier sospecha.
La detección del segundo caso durante el período de vigilancia destaca la importancia del seguimiento epidemiológico temprano para identificar rápidamente nuevos contagios y evitar la generación de cadenas de transmisión.
El hantavirus es una zoonosis asociada principalmente a roedores silvestres, que pueden transmitir el virus a las personas. En la región patagónica circula el virus Andes Sur, una variante en la que se encuentra documentada la transmisión de persona a persona.
Por esta razón, los casos registrados en Neuquén requieren una vigilancia epidemiológica particular, que combina la investigación de los contactos humanos con el estudio de las condiciones ambientales y de la presencia de roedores en las zonas donde se produjeron las exposiciones.
La propia provincia cuenta con más de dos décadas de investigación y monitoreo sobre las poblaciones de roedores silvestres y los factores ambientales asociados al riesgo de transmisión.
Las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de mantener medidas preventivas, especialmente en viviendas rurales, galpones, depósitos y otros espacios donde pueda existir presencia de roedores.
Entre las recomendaciones se encuentran ventilar durante al menos 30 minutos los ambientes cerrados antes de ingresar, evitar barrer en seco para no aerosolizar partículas potencialmente contaminadas y realizar la limpieza con una solución de lavandina y agua.
También se aconseja almacenar los alimentos en recipientes cerrados, mantener los residuos en recipientes con tapa, sellar posibles vías de ingreso de roedores y conservar despejada de malezas el área próxima a las viviendas.
El nuevo episodio vuelve a poner de relieve la necesidad de integrar la vigilancia epidemiológica, ambiental y sanitaria frente a las zoonosis. La identificación de los reservorios silvestres, el conocimiento de los ambientes de riesgo y la detección temprana de los casos humanos son componentes esenciales para reducir la transmisión.
Para los profesionales veterinarios y quienes trabajan con fauna silvestre, el seguimiento de las poblaciones de roedores y la identificación de factores ambientales que favorecen el contacto con las personas constituyen herramientas relevantes dentro de una estrategia integral de prevención.
Mientras el segundo paciente permanece estable, Neuquén mantiene activo el operativo sanitario y el seguimiento de los contactos del primer caso, con el objetivo de detectar tempranamente cualquier nuevo contagio y evitar la expansión de la transmisión interhumana.