La ciudad boliviana de Sucre, en el departamento de Chuquisaca, volvió a registrar un caso de rabia canina luego de diez meses sin detecciones. El Servicio Departamental de Salud (SEDES) Chuquisaca confirmó el primer caso de 2026 en un cachorro macho de siete meses del barrio Lomas de Aranjuez, Distrito 4.
El animal comenzó a presentar signos compatibles con la enfermedad, entre ellos dificultad para alimentarse, intranquilidad y posteriormente parálisis de las extremidades posteriores. Tras ser atendido por un veterinario y ante la evolución del cuadro, fue derivado al servicio municipal de Zoonosis, donde se realizó la eutanasia y se enviaron muestras para diagnóstico. El análisis confirmó la presencia del virus de la rabia.
Según la información difundida por las autoridades locales, el cachorro había sido rescatado de la calle aproximadamente tres meses antes y no contaba con una vacunación antirrábica vigente.
El caso activó de inmediato los protocolos de prevención de la rabia humana. Las autoridades identificaron cinco personas que tuvieron contacto directo con el animal.
Dos de ellas fueron mordidas por el cachorro y recibieron suero antirrábico, mientras que las otras tres también iniciaron tratamiento preventivo debido al contacto con el animal. Todas quedaron bajo seguimiento sanitario.
La situación vuelve a poner de relieve la importancia de actuar rápidamente ante una posible exposición, ya que la profilaxis posexposición es una herramienta fundamental para prevenir la enfermedad en las personas luego del contacto con un animal potencialmente infectado.
Tras la confirmación del caso, las autoridades municipales pusieron en marcha un bloqueo de foco en el área donde se encontraba el animal.
El operativo contempla la vacunación de los perros de la zona y una ampliación de las acciones a un radio de diez cuadras, con inmunización y revacunación de mascotas. También se realiza una búsqueda activa para identificar otros animales que puedan representar un riesgo y se intensifica la vigilancia de perros en situación de calle.
Hasta el momento de los reportes iniciales, no se habían identificado otros animales sospechosos vinculados con este caso.
Aunque se trata del primer caso de rabia canina registrado en Sucre durante 2026, las autoridades destacaron que la situación epidemiológica muestra una mejora respecto de años anteriores.
Hasta agosto de 2025 se habían registrado 34 casos en Sucre, mientras que Chuquisaca había contabilizado 39 casos en 2023, 32 en 2024 y 38 en 2025. La disminución registrada durante este año es atribuida, entre otros factores, al impacto de las campañas de vacunación y prevención.
El último caso anterior en Sucre había sido detectado el 3 de octubre de 2025, por lo que la confirmación actual interrumpe un período de diez meses sin casos de rabia canina.
El nuevo episodio vuelve a poner en primer plano el papel de la vacunación antirrábica, la tenencia responsable y la vigilancia de los animales como herramientas esenciales para reducir la circulación del virus.
Para los profesionales veterinarios, la detección de signos neurológicos o cambios de comportamiento compatibles con rabia debe activar los protocolos correspondientes y la comunicación con los servicios de zoonosis y salud pública.
La experiencia de Sucre también evidencia que, aun cuando los casos disminuyan de manera significativa, la circulación del virus puede reaparecer cuando existen animales susceptibles o sin una adecuada protección sanitaria.
En este contexto, mantener altas coberturas de vacunación, fortalecer la vigilancia de la población canina y garantizar una respuesta rápida ante las sospechas continúa siendo fundamental para proteger tanto la salud animal como la salud pública.