miércoles 22 de julio de 2026 - Edición Nº2701

Profesión | 22 de julio

Sanidad Animal

SENASA actualiza el plan nacional contra la garrapata del bovino

Una nueva resolución redefine las estrategias sanitarias según la situación epidemiológica de cada región del país. La normativa incorpora herramientas de control integrado, refuerza la vigilancia en las zonas libres y establece medidas obligatorias para prevenir la resistencia a los garrapaticidas.


El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) aprobó una actualización del Plan Nacional de Control Integrado y Erradicación de la Garrapata del Bovino, con el objetivo de optimizar las acciones sanitarias, fortalecer la protección de las zonas libres del parásito y adaptar las estrategias de control a la realidad epidemiológica de cada provincia y departamento.

La medida fue oficializada mediante la Resolución N.° 655/2026, publicada en el Boletín Oficial, y establece un nuevo esquema de regionalización que permitirá aplicar acciones diferenciadas según el nivel de riesgo sanitario de cada territorio.

En ese marco, el organismo definió tres categorías sanitarias:

- Zona de Resguardo Sanitario (RS): comprende los territorios naturalmente libres de garrapata. Su objetivo es conservar ese estatus mediante tareas permanentes de vigilancia epidemiológica y medidas preventivas que eviten el ingreso del ectoparásito.

- Zona de Erradicación (E): incluye áreas donde existe presencia de garrapata, aunque con distintos niveles de infestación. Allí las acciones estarán orientadas a reducir progresivamente la prevalencia hasta lograr su eliminación.

- Zona de Control Poblacional con Monitoreo Voluntario (C): corresponde a regiones donde la garrapata presenta una distribución endémica. En estos casos, el propósito será disminuir la carga parasitaria y evitar su dispersión hacia otras zonas del país.

La normativa también incorpora una nueva clasificación de los establecimientos ganaderos de acuerdo con su ubicación geográfica, estrategia sanitaria, estatus epidemiológico y, cuando corresponda, el grado de cumplimiento del plan de saneamiento. De esta manera, se determinan las acciones sanitarias específicas que deberá implementar cada establecimiento.

 

Más herramientas para un control sustentable

Uno de los principales cambios del nuevo plan es la incorporación de estrategias de Control Integrado de Garrapatas (CIG), que complementan el uso de productos químicos con alternativas más sostenibles. Entre ellas se destacan el control biológico del ectoparásito y la promoción de biotipos bovinos con mayor resistencia natural a la infestación, especialmente en las zonas de control poblacional.

Además, la resolución establece como obligatoria la realización de bioensayos garrapaticidas (pruebas de sensibilidad) en todos los establecimientos donde se detecten garrapatas en animales durante el tránsito o en destino, así como en aquellos con focos crónicos ubicados en zonas de erradicación. La medida busca detectar oportunamente la resistencia a los principios activos utilizados y mejorar la eficacia de los tratamientos.

 

Refuerzo de la vigilancia epidemiológica

La nueva reglamentación también fortalece las tareas de vigilancia en las zonas libres. En este sentido, los titulares de los establecimientos y los técnicos acreditados para la inspección y el predespacho de tropas ubicados en zonas de Resguardo Sanitario deberán notificar obligatoriamente cualquier hallazgo de garrapatas y reforzar el control del ingreso de animales provenientes de regiones con presencia del ectoparásito.

Con esta actualización, el SENASA busca consolidar una estrategia sanitaria basada en cuatro ejes fundamentales: prevenir el ingreso de la garrapata a las zonas libres, preservar la inocuidad de los alimentos, reducir el desarrollo de resistencia a los garrapaticidas y promover un enfoque de control integrado que contribuya a la sustentabilidad de la producción ganadera argentina.

 

 


 

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