sábado 07 de diciembre de 2019 - Edición Nº282
Vet Market » Profesión » 7 ago 2019

Encuesta Vet Market Portal

Solo el 41% de los Veterinarios tiene el hábito de estimular la visita a la veterinaria

Así lo indica el resultado de la encuesta realizada por Vet Market Portal durante el mes de julio. Analiza los resultados el Dr. Javier Paoloni de Río Cuarto, Córdoba.


Como todos los meses el Portal de Noticias de Vet Market realizó en julio una encuesta de tipo cuantitativo donde se le preguntó a los lectores Veterinarios, si realizaban acciones proactivas para estimular la visita de sus clientes a la veterinaria, con tres opciones posibles, siempre, a veces y nunca.

 

Los resultados indicaron que el 41% lo hacía siempre, que el 47% lo hacía a veces y que el 12% no lo hacía nunca.

 

Para hacer un análisis de los resultados de la encuesta, Vet Market Portal convocó al Dr. Javier Paoloni de Río Cuarto, Córdoba, quien realizó la siguiente analogía sobre las estrategias para la pesca y la fidelización de clientes al consultorio veterinario.

 

 

 

 

El profesionalismo de la pesca

 

Cuando vamos a pescar planificamos todo, averiguamos como estará el clima, el horario de salida, el horario de llegada, la ruta más conveniente, donde nos detendremos a tomar un café (o unos mates), donde comeremos, los “gastos” de combustible, alojamiento, carnadas, alquiler de lancha o trucker… planificamos todo.

 

Y toda la planificación se hace sabiendo QUE vamos a ir a pescar…no es lo mismo un viaje a Chasicó a lo pejerreyes, que un viaje a la costa atlántica a la variada de mar o al norte a los dorados o surubíes.

 

El equipo (reeles, nylon, anzuelos, etc.) se adecua para lo que vamos a pescar… y algo fundamental: la carnada o el señuelo que decidimos usar es para la especie que queremos pescar!!!

 

Muchas veces ocurre que llegamos al lugar indicado y “está lleno de botes” o está lleno “de pescadores en esa franja costera por nosotros elegida” y lo mismo vamos y con todo el entusiasmo nos preparamos e iniciamos nuestra “jornada de pesca”.

 

Si hay buen pique, si damos con un cardumen… seguramente usemos lo que usemos como carnada, la pesca será abundante, pero a veces los peces son escasos o la cantidad de anzuelos en la “zona de pesca” es elevada, y es aquí donde empiezan los problemas… porque en estas condiciones no todos los pescadores “pescarán” (valga la redundancia). Seguramente tendrán “más suerte” los que desarrollen estrategias más adecuadas, por ejemplo cambiar la carnada, cambiar el señuelo, probar a diferentes profundidades… en definitiva no creo que ningún pescador que sienta la actividad con pasión se va a quedar en actitud pasiva, “rezando” para que cambie su suerte, no creo se quede “quieto”, sin cambiar su carnada, sin moverse un poco quizás intrigado o preguntándose porque el bote de al lado ya cuadruplico al suyo en cantidad de peces.

 

En nuestra profesión, muchas veces pasa lo mismo… hay cada vez más botes (veterinarias) para la misma densidad poblacional de peces (pacientes) y también es frecuente que el pescador (Veterinario) no sepa que especie pescar, es decir no tiene definido su “target”.

 

Es imposible ir a pescar y pescar “de todo”…

 

Es imposible satisfacer a todos los propietarios de nuestros pacientes, hay que orientar los recursos y la planificación estratégica hacia quien o quienes queremos “capturar” (fidelizar).

 

Es posible frente a un día de poco pique cambiar la estrategia, hacerla flexible y reorientarla para obtener mejores resultados… es posible en un mercado hipercompetitivo tomar actitudes proactivas, anticiparnos, ubicarnos en la “mente” de los propietarios de nuestros pacientes y así cada vez que piensen en una carencia de su perro o gato, piensen en nosotros.

 

La creatividad del pescador es clave en el desarrollo de estrategias (planes anticipados y racionales) y la capacidad de decidir cuándo ponerlas en práctica es vital para que la jornada de pesca sea exitosa.

 

La creatividad del Veterinario le dará posibilidades de generar en su lugar de trabajo oportunidades por ejemplo para que los pacientes que “suben” a su camilla sean pacientes “sanos”… para hacer de la medicina preventiva el motor de la clínica. Recordatorios, llamadas telefónicas, whatsapp, mails, etc., lo que el profesional decida como medio de comunicación, porque conoce su “target”, sabe cómo hacer llegar información eficientemente a los propietarios de sus pacientes, por la sencilla razón que los conoce.

 

Hacer fácil el acceso a la veterinaria, presentar una sala de espera luminosa, limpia y siempre con rico aroma, adecuar un espacio para la espera de gatos, ofrecer un refrigerio en días de calor insoportable hará la espera más placentera, o un reconfortante café o té en un día de mucho frío, agradecer por la visita, recibir y despedir a ese propietario con una sonrisa y siempre con una frase de agradecimiento por habernos elegido, llamar por teléfono días después de una cirugía complicada o inclusive después de realizar una eutanasia para saber cómo esta esa familia que confió en nosotros por años…

 

Educar, inculcar las bases de la medicina preventiva, la importancia de la misma… no lo sé… la creatividad, la innovación y la perseverancia de cada uno de nosotros hará la diferencia, un enfoque proactivo en nuestra profesión, intentando anticiparnos a lo que vendrá y así poder “correr con ventaja” en un mar cada vez mas lleno de botes, botes con tripulantes jóvenes y pujantes que seguramente cambiarán de carnada permanentemente, intentarán encontrar el cardumen a diferentes profundidades y eso hará que los pescadores más “antiguos”, más experimentados y conocedores del arte se pregunten porque un bote con tripulantes “tan inexpertos” (pero entusiastas) lo cuadruplica o quintuplica en cantidad de ejemplares… eso pasará cada vez más frecuentemente, salvo que la pasión y la experiencia se rencuentren y así los preocupados serán los de las embarcaciones mas nuevas.

 

En fin, de eso se trata, de competir “hacia arriba”, jerarquizando la actividad, vindicando la competencia, desarrollando modelos proactivos en donde sea que nos toque desarrollar la profesión más hermosa del mundo, ponerle pasión (que nos sobra), creatividad, ideas nuevas y perseverar en un país con gobernantes (y regímenes tributarios) que se llevan de un soplido “un gran porcentaje de lo que pescamos”.

 

Un gran abrazo para todos.

 

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