martes 25 de agosto de 2026 - Edición Nº2735

Divulgación | 25 de agosto

Identificación animal | Animatrix BIO

¿Y si el próximo documento de identidad de un perro empezara en su propia nariz?

Desde Córdoba, veterinarios y desarrolladores trabajan en ANIMATRIX ID™, una plataforma de identidad y trazabilidad animal que ahora abre una nueva línea de investigación: ANIMATRIX BIO™.


Durante décadas, la identificación animal avanzó mediante chapas, tatuajes y microchips. Hoy, una nueva generación de herramientas empieza a explorar, además, características biométricas propias del animal

Una de ellas está literalmente frente a nuestros ojos: la trufa nasal canina.

Sus patrones superficiales presentan características que han despertado interés científico internacional como potencial biometría animal. A partir de esos antecedentes, desde Argentina comienza a estructurarse una nueva línea de investigación aplicada.

Se llama ANIMATRIX BIO™ (A-BIO™).

Y la pregunta ya no es solamente si dos perros pueden diferenciarse observando sus trufas.

La investigación busca ir más lejos:

¿Qué permanece y qué cambia en esos patrones a lo largo de la vida? ¿Qué ocurre durante el crecimiento, frente al envejecimiento, lesiones o determinadas patologías? ¿Puede obtenerse información biométrica útil mediante teléfonos de uso corriente? ¿Qué diferencias aparecen entre una captura realizada por el propietario y otra obtenida por un médico veterinario?

 

Trufa nasal canina. Foto: Dr. Hernán Muñiz

 

De una identidad digital a una historia del animal

A-BIO™ surge dentro de ANIMATRIX ID™, una plataforma argentina desarrollada para integrar identidad animal, trazabilidad sanitaria y participación de propietarios, médicos veterinarios y organismos públicos.

Actualmente ANIMATRIX permite que cada mascota disponga de una identidad digital vinculada a su carnet mediante QR y que diferentes actores autorizados puedan incorporar información a lo largo de su vida.

La plataforma contempla herramientas para propietarios, profesionales veterinarios y gestión municipal, incluyendo historia sanitaria, vacunaciones, identificación mediante QR y microchip, campañas de vacunación y castración, adopciones, extravíos, incidentes sanitarios y trazabilidad de actuaciones.

Pero el proyecto comenzó a hacerse una pregunta diferente:

¿Y si además de asociar elementos externos a la identidad de un animal pudiéramos estudiar una característica biológica que viaja siempre con él?

De esa pregunta nació ANIMATRIX BIO™.

 

No buscan una fotografía. Buscan seguir al mismo perro en el tiempo

Una de las características centrales del proyecto es su enfoque longitudinal.

La unidad de estudio propuesta no es simplemente una fotografía de una nariz.

Es: un perro identificado + múltiples observaciones biométricas realizadas en distintos momentos de su vida.

El protocolo preliminar plantea obtener una fotografía frontal y un microvideo de la trufa y posteriormente realizar nuevas sesiones sobre el mismo individuo.

Eso permitiría construir algo diferente de un banco convencional de imágenes: una historia biométrica longitudinal.

El proyecto estudia además dos escenarios de captura.

Por un lado, registros obtenidos por los propios responsables de los animales mediante teléfonos móviles.

Por otro, capturas realizadas por médicos veterinarios durante la atención profesional.

Y existe una decisión metodológica relevante: quién toma la imagen no determina automáticamente su calidad.

Una captura realizada por un propietario podría resultar técnicamente excelente y una veterinaria podría presentar movimiento, iluminación deficiente o desenfoque.

Por eso A-BIO™ propone registrar independientemente origen, calidad técnica y nivel de verificación de cada captura.

 

Veterinaria, informática, estadística e ingeniería

El desafío excede ampliamente el desarrollo de una aplicación.

Para determinar si estos registros pueden transformarse en una herramienta biométrica reproducible será necesario estudiar diferenciación entre individuos, estabilidad temporal, variabilidad de captura y desempeño de futuros sistemas computacionales.

Por eso ANIMATRIX BIO™ fue concebido como una investigación interdisciplinaria.

Medicina veterinaria para comprender al animal y los cambios biológicos.

Visión computacional e informática para analizar imágenes y desarrollar modelos de comparación.

Estadística para determinar qué resultados constituyen evidencia y con qué grado de confianza.

Ingeniería para avanzar posteriormente hacia condiciones estandarizadas de adquisición.

El proyecto incluso contempla a futuro el desarrollo de un dispositivo físico experimental —el Cono Biométrico ANIMATRIX— destinado a controlar variables como distancia, posición e iluminación durante la captura.

 

El veterinario podría ocupar un lugar central

A-BIO™ no pretende reemplazar al microchip ni desplazar los sistemas actuales de identificación.

La hipótesis es diferente: investigar si una característica biológica propia del animal puede convertirse en una capa complementaria de identidad y verificación.

Y ahí el médico veterinario puede resultar fundamental.

Porque una plataforma capaz de mantener vinculados identidad, biometría e historia sanitaria abre preguntas que van mucho más allá del reconocimiento:

¿Qué sucede con la trufa después de una lesión?

¿Cómo evoluciona durante el crecimiento?

¿Qué alteraciones producen determinadas enfermedades dermatológicas o autoinmunes?

¿Qué características permanecen invariantes y cuáles no?

Responder esas preguntas requiere animales observados en el tiempo y profesionales capaces de interpretar lo que ocurre biológicamente.

 

Una investigación argentina que recién comienza

ANIMATRIX BIO™ se encuentra actualmente en etapa de estructuración metodológica y preparación del trabajo de campo.

El proyecto no parte de afirmar que el problema está resuelto.

Por el contrario, su protocolo preliminar busca generar evidencia que permita aceptar, modificar o rechazar las hipótesis planteadas.

La siguiente etapa contempla prepilotos, construcción progresiva de una cohorte longitudinal y articulación con investigadores y profesionales de distintas disciplinas.

Y quizás allí esté lo más interesante.

Después de algoritmos, teléfonos, bases de datos, microchips y sistemas de trazabilidad, la pregunta original continúa siendo extraordinariamente sencilla:

¿Cuánto podemos aprender de algo que estuvo siempre delante nuestro?

Una nariz.

Un perro.

Y la posibilidad de seguir observándolo durante toda su vida.

ANIMATRIX BIO™

Investigación, identidad y medicina veterinaria.

 

Imagen: Dr. Hernán Muñiz

 

Contacto:
Médico Veterinario – M.P. 2694
Egresado de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Veterinario privado con trayectoria en producción animal, docencia, zoonosis, salud pública y gestión sanitaria.
Fundador y Director de ANIMATRIX ID™
Identidad animal · trazabilidad · investigación y desarrollo · innovación científica · biometría · inteligencia artificial.
Instagram: @animatrix.id
Web: animatrixid.com.ar

 


 

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