Treinta grandes felinos que permanecían en el predio del ex Zoológico de Luján fueron trasladados durante agosto a dos santuarios especializados en fauna silvestre, en una de las etapas más importantes del proceso de relocalización iniciado tras la clausura del establecimiento.
La operación fue coordinada por la organización internacional Four Paws, junto con autoridades ambientales argentinas, y requirió una planificación veterinaria y logística destinada a garantizar la seguridad y el bienestar de los animales durante todo el traslado.
Quince de los ejemplares fueron trasladados a The Wild Animal Sanctuary, en Colorado, Estados Unidos, mientras que otros 15 fueron derivados a LIONSROCK Big Cat Sanctuary, en Sudáfrica.
En ambos establecimientos los animales dispondrán de espacios amplios, condiciones ambientales adecuadas y atención especializada. Los equipos responsables también trabajan en la conformación de grupos compatibles, teniendo en cuenta las características y necesidades de cada ejemplar.
El traslado implicó evaluaciones sanitarias, preparación de los animales, acondicionamiento para el transporte y seguimiento veterinario durante las distintas etapas de la operación.
La relocalización internacional había comenzado meses atrás. En febrero de 2026, los osos pardos Gordo y Florencia fueron trasladados al Bear Sanctuary Belitsa, en Bulgaria, mientras que la tigresa Flora fue derivada al Felida Big Cat Sanctuary, en los Países Bajos.
Estos primeros movimientos permitieron poner en marcha un proceso progresivo destinado a encontrar destinos adecuados para los animales que permanecían en el antiguo establecimiento.
El operativo continuará con otros ejemplares que permanecen actualmente en el predio de Luján. Entre ellos se encuentran grandes felinos, primates y diferentes especies de herbívoros y fauna exótica.
Cada caso requiere una evaluación individual, considerando edad, estado sanitario, características conductuales y condiciones necesarias para realizar un traslado seguro.
El objetivo es avanzar progresivamente en la relocalización de los animales hacia establecimientos especializados, priorizando en cada etapa su bienestar y sus necesidades veterinarias.
El traslado de los 30 grandes felinos representa así un nuevo paso en un proceso de gran complejidad que busca ofrecer a los animales un destino permanente y condiciones adecuadas para el resto de sus vidas.