La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) contará próximamente con un Registro de Donantes Voluntarios de Sangre de Caninos y Felinos, luego de que la Legislatura porteña aprobara el proyecto de ley durante la sesión del pasado 18 de junio.
La iniciativa, impulsada por los legisladores Emmanuel Ferrario y Graciela Ocaña, busca dar una respuesta concreta a una problemática frecuente en la práctica veterinaria: la dificultad para conseguir sangre compatible cuando un perro o un gato necesita una transfusión de manera urgente, ya sea por accidentes, intoxicaciones, cirugías complejas o enfermedades que comprometen su estado clínico.
La norma establece la creación de una plataforma digital pública, gratuita y voluntaria que será administrada por el Gobierno de la Ciudad. A través de este sistema, los tutores residentes en CABA podrán inscribir a sus animales de compañía como potenciales donantes, facilitando la localización rápida de ejemplares compatibles ante una emergencia.
Uno de los aspectos centrales del registro será la conformación de una red de contacto inmediato entre familias y centros veterinarios. La base de datos permitirá identificar donantes cercanos geográficamente, reduciendo significativamente los tiempos de búsqueda en situaciones donde cada minuto puede resultar determinante para la supervivencia del paciente.
El proyecto toma como antecedente experiencias impulsadas desde la sociedad civil, como el Proyecto Lila, una plataforma comunitaria de donación de sangre para animales que funcionó de manera autogestionada. La nueva herramienta contará ahora con respaldo estatal para garantizar la actualización de la información y la protección de los datos personales.
Para formar parte del registro, los tutores deberán ser mayores de 18 años, acreditar su residencia en la Ciudad y presentar un certificado sanitario emitido por un veterinario matriculado que confirme que el animal se encuentra en condiciones de donar sangre. Además, deberán firmar una declaración jurada comprometiéndose a no recibir compensaciones económicas, manteniendo el carácter solidario y gratuito de la donación.
La ley también contempla estrictas medidas de confidencialidad para resguardar la información personal de los participantes, en línea con la normativa vigente sobre protección de datos.
Desde el punto de vista sanitario, la iniciativa podría generar beneficios adicionales para la salud de los animales registrados. Los controles periódicos requeridos para la donación favorecen la detección temprana de enfermedades, la realización de análisis de rutina y la tipificación sanguínea, promoviendo una mayor cultura de medicina preventiva.
Asimismo, el proyecto prevé el desarrollo de campañas de concientización sobre la importancia de la hemoterapia veterinaria y el valor de la donación voluntaria de sangre como herramienta para salvar vidas.
Tras la sanción legislativa, el Poder Ejecutivo porteño deberá reglamentar la norma, definir la autoridad de aplicación y establecer los criterios biológicos y veterinarios específicos, incluyendo edades y pesos mínimos para los potenciales donantes. Una vez completado ese proceso, se habilitará oficialmente la inscripción de perros y gatos a través de la plataforma web de la Ciudad.