Cada 21 de junio, Argentina conmemora el Día Nacional del Uso Responsable de Antibióticos, una fecha que busca concientizar sobre la amenaza creciente de la resistencia a los antimicrobianos. En este escenario, la medicina humana, la medicina veterinaria, la producción animal y el ambiente comparten un desafío común: proteger la eficacia de medicamentos fundamentales para la salud de las personas y los animales.
La resistencia a los antimicrobianos (RAM) es considerada por organismos internacionales como una de las principales amenazas para la salud pública mundial. Se produce cuando bacterias, virus, hongos o parásitos desarrollan mecanismos que les permiten sobrevivir a los tratamientos diseñados para eliminarlos, reduciendo o anulando la eficacia de medicamentos esenciales.
En Argentina, el 21 de junio fue establecido como Día Nacional del Uso Responsable de Antibióticos en el marco de la Estrategia Argentina para el Control de la Resistencia Antimicrobiana, aprobada mediante la Resolución Conjunta 834/2015 y 391/2015 de los entonces ministerios de Salud y de Agricultura, Ganadería y Pesca. La fecha fue elegida por coincidir con el inicio del invierno, período en el que históricamente aumenta el consumo de antimicrobianos debido a las infecciones respiratorias.
El uso inapropiado de antibióticos acelera la aparición y diseminación de microorganismos resistentes. Entre las prácticas que favorecen este fenómeno se encuentran la automedicación, la interrupción prematura de los tratamientos, la utilización de antibióticos para enfermedades que no los requieren y la falta de diagnósticos adecuados antes de su prescripción.
La problemática tiene implicancias sanitarias, económicas y productivas. Cuando los antibióticos dejan de ser efectivos, aumentan los riesgos de infecciones difíciles de tratar, se prolongan las internaciones y se incrementan los costos de atención médica y veterinaria.
La profesión veterinaria ocupa un lugar central en la lucha contra la resistencia antimicrobiana. En este contexto, los especialistas destacan que los antibióticos deben utilizarse únicamente bajo indicación profesional, respetando dosis, intervalos y duración de los tratamientos. También subrayan la importancia de fortalecer las medidas de prevención de enfermedades mediante programas sanitarios, vacunación, bioseguridad y bienestar animal.
La resistencia antimicrobiana es uno de los ejemplos más claros del concepto de “Una Salud”, que reconoce la interdependencia entre la salud humana, la salud animal y el ambiente. Por ello, las acciones para enfrentar este desafío requieren la participación coordinada de médicos, veterinarios, investigadores, productores, autoridades sanitarias y la sociedad en general.
En el Día Nacional del Uso Responsable de Antibióticos, el mensaje es claro: preservar la eficacia de estos medicamentos es una responsabilidad compartida. Cada decisión de uso cuenta, tanto en la salud humana como en la medicina veterinaria, para garantizar que los antibióticos continúen salvando vidas en las próximas generaciones.