El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) modificó las condiciones para el movimiento de bovinos y bubalinos durante las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina, en línea con la nueva estrategia sanitaria implementada a nivel nacional.
A través de la Disposición 21/2026 de la Dirección Nacional de Sanidad Animal, publicada en el Boletín Oficial, el organismo resolvió restringir las excepciones previstas en la Resolución 1259/2023, que permitían trasladar animales sin vacunar durante los primeros 15 días de cada campaña de inmunización.
A partir de ahora, esa excepción solo estará vigente durante la primera campaña anual, que contempla la vacunación de todas las categorías bovinas y bubalinas. La modificación responde a los cambios introducidos por la Resolución 711/2025, mediante la cual la segunda campaña pasó a enfocarse exclusivamente en terneros y terneras, con un plazo de ejecución de 30 días.
La medida tendrá impacto inmediato en las campañas de menores de 2026, cuyo inicio estaba previsto para el 8 de junio en la región central del país. Desde el comienzo de ese operativo, ya no se permitirá el traslado de terneros y terneras sin vacunar durante los primeros 15 días de campaña, como ocurría hasta ahora.
Según aclaró el SENASA, la adecuación normativa alcanza únicamente a las categorías comprendidas en la segunda campaña anual. Las condiciones de movimiento para novillitos, toritos, vaquillonas, novillos, vacas y toros permanecerán sin modificaciones.
Otro aspecto relevante es que los terneros y terneras solo podrán ingresar a concentraciones ganaderas, remates feria y otros eventos comerciales si provienen de establecimientos que hayan cumplido con la vacunación obligatoria.
Desde el organismo sanitario señalaron que el objetivo es optimizar los tiempos operativos, fortalecer la cobertura vacunal y garantizar el cumplimiento del calendario acordado para 2026, respetando los plazos establecidos para cada campaña.
La decisión se inscribe en el proceso de actualización de las estrategias de control y prevención de la fiebre aftosa, una de las principales herramientas para preservar el estatus sanitario argentino y sostener el acceso a los mercados internacionales de carnes y productos pecuarios.