El carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris), el roedor más grande del mundo y una especie emblemática de los humedales sudamericanos, ya había sido estudiado por diversas enfermedades infecciosas y parasitarias. Sin embargo, hasta ahora no existían reportes sobre patologías óseas en esta especie.
En ese contexto, un equipo de investigadores argentinos y extranjeros publicó en la revista Veterinary Research Communications el primer informe sobre lesiones esqueléticas en un ejemplar silvestre hallado tras un atropellamiento en la provincia de Corrientes.
El trabajo, desarrollado en el marco de una investigación interinstitucional con participación del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL, UNNE-CONICET), incluyó estudios macroscópicos y radiológicos de los restos óseos del animal.
Entre los principales hallazgos se identificó una osteomielitis en la hemimandíbula izquierda, además de una proliferación ósea en el húmero derecho compatible con periostitis de origen entésico. También se detectaron lesiones vertebrales y tibiales asociadas a procesos degenerativos como osteoartritis y osteocondritis disecante.
Los autores señalaron que este tipo de estudios permite ampliar el conocimiento sobre enfermedades poco documentadas en fauna silvestre y remarcaron la necesidad de realizar exámenes sistemáticos de animales muertos por atropellamientos o causas naturales.
“Quizás existan situaciones sanitarias a las que no se les está prestando suficiente atención y que son importantes para el bienestar y la conservación de las especies”, advirtieron desde el equipo investigador.
La investigación contó con especialistas de la UNNE, CONICET, la Universidad Nacional de Jujuy y la Universidad de Indiana (Estados Unidos), y forma parte de una línea de trabajo orientada a profundizar el estudio de enfermedades óseas en fauna nativa del nordeste argentino.