Millones de perros y gatos adoptados durante la pandemia de COVID-19 están alcanzando ahora la mediana edad, una etapa que la medicina veterinaria identifica como decisiva para preservar la salud y el bienestar en los años posteriores. Sin embargo, una investigación global encargada por la empresa ROYAL CANIN® advierte que muchos tutores aún tienen dificultades para afrontar este proceso o directamente prefieren evitar el tema.
El relevamiento, realizado sobre más de 19.000 dueños de animales de compañía de distintos países, mostró que el 66% reconoce sentirse mal al pensar que su perro o gato envejece y que más de la mitad evita hablar del tema porque le resulta triste. Además, el 38% considera que no hay nada que pueda hacerse para modificar el proceso de envejecimiento.
Paradójicamente, el vínculo emocional con los animales de compañía nunca había sido tan fuerte. Según el estudio, el 74% de los tutores compra regalos para cumpleaños u otras fechas especiales, más de la mitad celebra esos eventos cada año y un 30% asegura gastar más en los obsequios de sus mascotas que en los de sus propios hijos.
No obstante, especialistas advierten que ese apego no siempre se traduce en acciones preventivas orientadas a la salud. De hecho, el 44% de los encuestados afirmó que recién piensa en el envejecimiento cuando aparecen los primeros problemas clínicos, mientras que un 31% admite retrasar controles o medidas preventivas porque su mascota “parece estar bien”.
Veterinarios y especialistas en nutrición animal destacan que la mediana edad —alrededor de los 6 o 7 años en muchos perros y gatos— representa un momento biológico importante. Aunque los animales continúen activos y sin signos visibles de enfermedad, comienzan a producirse cambios celulares y fisiológicos asociados al envejecimiento.
Entre las primeras señales pueden observarse alteraciones sutiles en la movilidad, cambios en los niveles de energía, modificaciones en el comportamiento o variaciones en el peso corporal. Según los expertos, actuar en esta etapa puede ayudar a retrasar o reducir el impacto de enfermedades crónicas asociadas a la edad avanzada.
La tendencia también se refleja en las redes sociales. En plataformas como TikTok se multiplican las publicaciones de usuarios que celebran que sus “mascotas de la pandemia” ya cumplen seis años, marcando el paso del tiempo de toda una generación de animales adoptados durante el aislamiento sanitario.

Durante el Simposio Veterinario Royal Canin 2026, investigadores presentaron nuevos datos sobre el concepto de “healthspan” o esperanza de vida saludable, entendido como el período en el que un perro o gato puede mantenerse sano y con buena calidad de vida antes de desarrollar enfermedades relacionadas con la edad.
Los especialistas remarcan que factores como la nutrición adecuada, el control del peso corporal, la actividad física regular y los chequeos veterinarios periódicos pueden influir de manera positiva en cómo envejecen los animales de compañía.
Aun así, persisten algunos mitos. Uno de cada cuatro encuestados reconoció desconocer que ciertas enfermedades, como la diabetes, pueden aumentar su incidencia con el paso de los años.
La Dra. Tanya Schoeman, especialista en medicina veterinaria y salud felina de Royal Canin, explicó que “el envejecimiento comienza mucho antes de que aparezcan signos evidentes” y destacó la importancia de mantener controles preventivos incluso cuando el animal parece sano.
“Pequeñas acciones, como prestar atención a cambios sutiles en el comportamiento, consultar regularmente al veterinario y abordar tempranamente el envejecimiento saludable, pueden contribuir a que las mascotas no solo vivan más tiempo, sino que lo hagan con mejor calidad de vida”, señaló.
Con una generación completa de perros y gatos transitando ahora la mediana edad, los especialistas coinciden en que el desafío no pasa solamente por prolongar la vida de los animales de compañía, sino por garantizar que esos años adicionales transcurran con bienestar, movilidad y salud.