miércoles 15 de abril de 2026 - Edición Nº2603

Divulgación | 24 de febrero

OPERATIVO HISTÓRICO DE RESCATE ANIMAL

Comenzó el traslado de los animales del ex Zoo de Luján a santuarios de Europa

Después de más de cinco años de clausura y abandono, los osos Gordo y Florencia y la tigresa Flora iniciaron su viaje hacia una nueva vida en Bulgaria y Países Bajos. Es el primer paso de un ambicioso plan de la organización Four Paws para reubicar a los animales que aún permanecen en el predio bonaerense.


Este lunes, el predio del ex Zoológico de Luján (en la zona oeste de la provincia de Buenos Aires) fue escenario de un despliegue logístico sin precedentes en la historia del bienestar animal en Argentina. Bajo la supervisión de la organización internacional Four Paws y la Brigada de Control Ambiental (BCA), comenzó el traslado de los primeros tres ejemplares que dejarán atrás años de cautiverio irregular para vivir en santuarios de alta complejidad en Europa.

Los protagonistas de esta primera etapa son los osos pardos Gordo y Florencia, y la tigresa de bengala Flora. El operativo, que comenzó en la madrugada, implicó el movimiento de transportadoras de más de 600 kilos y un estricto protocolo veterinario para asegurar que los animales pudieran afrontar el extenso viaje hacia el aeropuerto de Ezeiza sin riesgos para su salud.

 

Un destino de rehabilitación

El viaje de estos animales es el inicio de una rehabilitación física y conductual.

- Los osos (Gordo y Florencia): Serán trasladados al santuario BEAR SANCTUARY Belitsa, en Bulgaria. Este espacio, gestionado por Four Paws en colaboración con la Fundación Brigitte Bardot, ofrece un hábitat boscoso diseñado específicamente para que los osos recuperen sus instintos naturales.

- La tigresa (Flora): Su destino final es FELIDA, un centro de cuidados especiales ubicado en los Países Bajos (cerca de Ámsterdam), donde recibirá tratamiento especializado para las secuelas físicas derivadas de años en recintos reducidos.

 

Foto: Four Paws

 

El fin de una era de irregularidades

El zoológico de Luján fue clausurado definitivamente en 2020 por el Ministerio de Ambiente de la Nación, tras décadas de denuncias por permitir el contacto directo de los visitantes con animales salvajes y por graves deficiencias en el bienestar animal.

"Esta es una de nuestras misiones más complejas a nivel mundial", señaló el Dr. Amir Khalil, veterinario líder de la misión de Four Paws. "No solo se trata de mover animales, sino de reparar el daño de años de mala nutrición, falta de atención médica y estrés crónico".

 

El desafío que queda: 60 felinos en espera

A pesar de la esperanza que despierta la partida de Flora, Gordo y Florencia, la situación en el predio de Luján está lejos de resolverse por completo. Según datos oficiales, aún permanecen en el lugar aproximadamente 60 grandes felinos (leones y tigres).

La organización Four Paws, que ya completó la fase de diagnóstico sanitario de toda la población del ex zoo en noviembre de 2025, trabaja contrarreloj para conseguir plazas en santuarios internacionales. El costo de mantenimiento y seguridad de estos animales es asumido actualmente bajo un esquema de cooperación público-privado, mientras avanza la causa judicial contra los propietarios del establecimiento por maltrato animal.

 

Radiografía del operativo: La tecnología que garantiza la vida durante el traslado

El éxito de una translocación internacional de grandes carnívoros -que implica más de 20 horas de viaje- requiere rigurosidad profesional. Para ello, Four Paws desplegó un hospital móvil de alta complejidad en el predio de Luján. Estos son los componentes clave del equipamiento médico utilizado:

1. Sedación de precisión y monitoreo telemétrico

Para que animales de más de 250 kilos puedan ser manipulados y subidos a las cajas de transporte, se utiliza un protocolo de anestesia balanceada.

- Dardos de teleinyección: Se emplean rifles de aire comprimido de alta precisión que permiten administrar la dosis exacta de fármacos a distancia, minimizando el estrés del animal.

- Monitores multiparamétricos portátiles: Una vez sedados, se les colocan sensores para medir en tiempo real la saturación de oxígeno, la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal. Esto es vital, ya que los grandes felinos suelen sufrir de termorregulación deficiente bajo anestesia.

2. Diagnóstico "In Situ": El laboratorio portátil

Antes de autorizar el despegue, el equipo del Dr. Amir Khalil realiza un chequeo exhaustivo para asegurar que el animal soporte la presurización de la cabina de carga:

- Analizador de gases en sangre: Este dispositivo permite obtener resultados de química sanguínea y electrolitos en apenas dos minutos. Es crucial para detectar deshidratación o problemas renales preexistentes.

- Ecógrafo Doppler portátil: Se utiliza para evaluar el estado de los órganos internos y descartar patologías cardíacas que podrían ser fatales durante un vuelo transatlántico.

3. Ingeniería de transporte: Cajas IATA Clase 1

Las cajas donde viajan Flora, Gordo y Florencia no son simples jaulas de hierro; son unidades de transporte diseñadas bajo las estrictas normas de la IATA (International Air Transport Association):

- Materiales: Construidas con acero reforzado y madera tratada para evitar astillas. Cuentan con suelos antideslizantes y sistemas de drenaje de fluidos.

- Ventilación forzada: El diseño permite un flujo de aire constante, evitando la acumulación de dióxido de carbono.

- Puertos de acceso rápido: Poseen pequeñas aberturas de seguridad que permiten a los veterinarios suministrar agua o medicación de emergencia durante las escalas técnicas sin necesidad de abrir la puerta principal.

4. Logística de soporte vital en vuelo

Durante el trayecto hacia Europa, dos veterinarios de Four Paws viajan en el avión de carga. Llevan consigo kits de reanimación de emergencia y botellas de oxígeno suplementario en caso de que algún animal presente hipoxia por la altitud.

 

 


 

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