martes 11 de agosto de 2020 - Edición Nº530
Vet Market » Divulgación » 3 feb 2020

Investigación

Crean en laboratorio órganos de serpiente para producir veneno real

La investigación se ha basado en crear glándulas de veneno in vitro a partir de células madre. Un avance científico importante teniendo en cuenta que podría facilitar la búsqueda de antídotos a los venenos de las serpientes y el desarrollo de nuevos medicamentos.


Investigadores del Instituto Hubrecht (KNAW), en los Países Bajos, han logrado cultivar en laboratorio órganos en miniatura a partir de células madre de serpiente que funcionan igual que las glándulas de veneno de estos ofidios. Incluso producen veneno real.

 

El hallazgo podría facilitar la búsqueda de antídotos contra los efectos devastadores de estas toxinas y revelar sus secretos.

 

Las mordeduras de serpientes matan a más de 100.000 personas y dejan discapacitados alrededor de 400.000 individuos cada año.

 

Las toxinas presentes en su veneno son una prolífera fuente de recursos para la medicina y ya se utilizaban en tratamientos desde la antigua Grecia. Desde entonces, muchos medicamentos han sido inspirados por el veneno de serpiente, incluyendo los analgésicos y los tratamientos contra la hipertensión.

 

Los investigadores se inspiraron en el éxito de sus colegas cultivando mini-órganos derivados de tejidos mamífero, llamados organoides. En una colaboración internacional con expertos ubicados en Leiden, Liverpool y Ámsterdam recogieron muestras de las glándulas de veneno de nueve especies diferentes de serpientes con el objetivo de cultivarlas como órganos diminutos en el laboratorio.

 

Con la utilización de microscopía de alta resolución, los investigadores observaron que las células de estos organoides estaban llenas de estructuras densas que recordaban a las que se encuentran en las glándulas del veneno de las serpientes. De hecho, varios análisis demostraron que estos organoides son capaces de producir la inmensa mayoría de los componentes, o toxinas, que son producidas por las serpientes.

 

Por primera vez, los investigadores han sido capaces de estudiar la producción del veneno en células individuales.

 

Además, los investigadores descubrieron que modificando los factores añadidos al medio de cultivo, los organoides pueden cambiar el tipo de toxinas generadas. Esto abre la puerta a controlar la composición del veneno producido por los organoides.

 

También han demostrado que algunas de las neurotoxinas producidas por los organoides son activas y pueden bloquear la excitación de neuronas en varios sistemas celulares, al igual que si las toxinas fueran extraídas directamente de las serpientes.

 

Los descubrimientos podrían usarse para la producción de antídotos, así como para el desarrollo específico de nuevos medicamentos. Dichas aplicaciones ya se están desarrollando en la actualidad. Asimismo, el cultivo de organoides procedentes de reptiles sugiere que tejidos de otros animales vertebrados, como lagartijas o peces, también podrían ser cultivados de este modo. De hecho, actualmente los investigadores están preparando una larga colección de organoides de glándula de veneno provenientes de 50 reptiles tóxicos, serpientes y otros animales venenosos.

 

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