miércoles 20 de noviembre de 2019 - Edición Nº265
Vet Market » Divulgación » 30 oct 2019

Obesidad en gatos

Una enfermedad que muchas veces no se trata porque no se la tiene presente

La obesidad no es un problema estético, es una enfermedad que hay que prevenir y tratar, ya que no hacerlo no solo puede afectar la calidad de vida, sino también acortarla. La Dra. Tamara Tobio, veterinaria especializada en felinos, se refiere al tema.


De acuerdo a un estudio de la Asociación para la Prevención de la Obesidad de Mascotas se estima que el 59% de los gatos tienen sobrepeso o son obesos.

Al respecto la Dra. Tamara Tobio, veterinaria especializada en gatos, señala ‟La obesidad es la enfermedad nutricional de distribución mundial más importante en la actualidad, provocando una mala calidad y menor expectativa de vida, con un promedio de 2 años menor a la media en el gatoʺ.

Un estudio prospectivo ha intentado identificar los factores de riesgo que desencadenan sobrepeso u obesidad. Sobre un número de 375 pacientes de entre los 2 meses y 2 años de edad, se determinó que el 25,3% de ellos, a los 2 años, tenían sobrepeso u obesidad según los propietarios. Pero cuando esos gatos los evaluaba el veterinario la proporción aumentaba a un 36,8 % del total de los gatos evaluados.

Acerca de la enfermedad la Dra. Tamara Tobio señala ‟Se sabe que la función del tejido adiposo no es solo la de depósito de energía, aislante o de sostén de los órganos abdominales, sino que forma un verdadero órgano endocrino, secretor de diferentes hormonas. También tiene función proinflamatoria o inflamatoria crónica, por liberar mediadores de la inflamación.

Las células adiposas se agrandan provocando un estado de hipoxia localizado y una respuesta ante el estrés, que consiste en reclutar células macrófagos hacia ese sitio, liberando mediadores de la inflamación. También los adipocitos liberan citoquinas, adipocinas y ácidos grasos libres que actúan en forma local y sistémica, aumentando el proceso inflamatorio dentro del tejido adiposo, en el hígado, en los músculos, provocando resistencia a la Insulina. Aparece a temprana edad y su tratamiento puede ser un tanto frustrante o gratificante, dependiendo del compromiso del propietario y del veterinarioʺ.

 

 

 

 

Datos epidemiológicos

  • Es una enfermedad cuya prevalencia, en algunos casos, es difícil de determinar con exactitud por falta de estadísticas.
  • La raza no es factor determinante como sucede en el canino.
  • En cuanto a la edad, cuando se desencadena, es en general entre los 3 a 5 años. Este rango no descarta que afecte a gatos de menor edad, incluso antes del año.
  • En cuanto al sexo, hay autores que indican mayor presentación en machos castrados, lo que no excluye a las hembras. Existe una relación fisiológica directa con la presentación mayor en gatos castrados de ambos sexos.
  • El cambio de hábitat también influye, ya que la tendencia de las personas es vivir en lugares más pequeños y tener de compañía al menos un gato, éste deja de tener acceso al mundo exterior y se transforma en “gato indoor”.
  • El gato actual, entonces, no sale al exterior, no “deambula” por calles o techos, no camina grandes distancias ni trepa ni tiene la posibilidad de cazar pequeñas presas.
  • El gato indoor sin un ambiente adecuado para realizar sus funciones vitales, su “rol de gato” según su etograma sufrirá diferentes alteraciones de comportamiento, que pueden perpetuarse en el tiempo, entre las cuales se encuentran las alteraciones en la ingesta, como la bulimia, debido a un estado de ansiedad permanente lo que constituye una enfermedad de la adaptación. También puede producirse otra alteración del comportamiento como la depresión, que es una enfermedad de la motivación.
  • También, tendrá tendencia al sedentarismo, el que junto a la bulimia, son suficiente causa de sobrepeso u obesidad.
  • El respetar el comportamiento alimenticio del gato, pequeñas raciones a lo largo del día, es indispensable para establecer una relación gatodueño positiva, como también lo es sumar tiempo de juegos y caricias, y no el círculo vicioso “me mira el gato, le doy comida”.

 

 

                                                                                                                

TAMARA TOBÍO

tamaratobio@hotmail.com

 

Médica  Veterinaria recibida de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata. Argentina.

Miembro socio de la Asociación Argentina de Medicina Felina (AAMeFe).

Actividad privada dedicada a la Medicina Felina.

Docente del Posgrado en Medicina Felina I, organizado por Posgrados de Veterinarios en Web y la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de la Universidad Católica de Salta. Argentina (UCASAL).

Docente en el Diplomado de Medicina y Manejo de Félidos Domésticos y Silvestres, avalado por la Universidad  Autónoma del Estado de Hidalgo, el Colegio de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies de Hidalgo, el Centro Latinoamericano de Estudios en Ciencias Biológicas y de la Salud Animal y certificado por el Consejo Nacional de Certificación en Medicina Veterinaria y Zootecnia de México.

Directora del curso online “Mi paciente, El Gato” – Gestión Veterinaria – México.

Coautora del libro “El Gato no es un perro chico”  Medicina Felina para la Práctica General  Año 2017.

Coautora del libro “Manual Práctico de Medicina Felina. Año 2019.

Disertante nacional e internacional en temas de Medicina Felina.

Autora de diversos artículos de Medicina Felina.

 

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