viernes 20 de septiembre de 2019 - Edición Nº204
Vet Market » Divulgación » 10 sep 2019

Animales no tradicionales

Abscesos en conejos

La Dra. Sabrina Fuente presenta un caso clínico de un absceso en la cara de un conejo. La frecuencia de estos casos es realmente alta y muchas veces resulta muy compleja su resolución.


Los abscesos en conejos tienen una presentación diferente al resto de los mamíferos o animales de compañía que se atienden habitualmente puesto que, presentan una fuerte cápsula que actúa como barrera mecánica y no permite el ingreso de los antibióticos. 

La realización de cultivos bacterianos no suele ser de alto valor ya que dentro de ellos hay pus caseoso que no permite la supervivencia de ninguna bacteria.  

Para una correcta toma de muestra, es necesario obtener material de la zona capsular. Es por ello, que un porcentaje alto de los casos se resuelve de manera quirúrgica.

Según la ubicación donde se presentan, el tiempo de evolución y la predisposición de los cuidadores, la cirugía puede variar desde una extracción sencilla a una amputación completa.

Lo primero que debe hacerse es el correcto diagnóstico y evidenciar la profundidad en la afección de los tejidos.  Para ello se realizan imágenes radiológicas (diferentes ángulos según la zona afectada) y no siempre la cirugía es una resolución radical.

Hay ocasiones donde el cuadro es de larga data y ello genera severa infección del tejido óseo (no respondiendo siempre en forma positiva al tratamiento médico). La amputación puede ser indicada en varios casos, pero depende de la zona afectada la posibilidad de su realización.

A continuación les presento a “Lautaro”, un conejo enano, macho, de 6 meses de edad con un absceso en la zona nasal derecha. El mismo me llega a consulta luego de haber sido tratado y punzado en otra veterinaria durante dos semanas aproximadamente.

 

 

Cabe destacar, que los drenajes no suelen ser recomendables ya que se generan lesiones en la cápsula del absceso y eso lleva a diseminación rápida del contenido caseoso hacia los tejidos adyacentes.

A  Lautaro se le realizaron las radiografías correspondientes y se evidencia que ya hay alteración del tejido óseo.

Se procede a realizar la intervención quirúrgica (previamente aclarado el pronóstico reservado del cuadro).

 

   

 

La cirugía se realiza con  anestesia inhalatoria (intubación endotraqueal) y todos los monitoreos cardíacos correspondientes.

Se procede a la extracción completa y lavaje, pero se llegan a observar dos lesiones puntiformes a nivel óseo. 

 

   

   

 

La recuperación quirúrgica fue muy buena y se continuó con tratamiento médico de sostén (antibiótico, analgésico y antiinflamatorio) pero a las 72 horas, nuevamente se observa pus saliendo de la herida quirúrgica. 

 

   

 

Se amplió el tratamiento antibiótico (controlando todas las posibles complicaciones que pueden asociarte a la antibioticoterapia prolongada en conejos) y pudo controlarse de manera positiva. 

Luego de 1 mes de tratamiento se suspende la medicación, pero alertando a los cuidadores la posibilidad de recidivas en la zona o aparición de abscesos en otras partes del cuerpo.

Pasado 2 meses de esto, Lautaro nuevamente presenta una deformación en más, con zona ulcerada y salida de pus (sin haber existido punción ni manoseo).  

En esta ocasión, se realizó un lavaje profundo y toma de muestra para cultivo bacteriano. Hasta tener el resultado se inició tratamiento antibiótico con Enrofloxacina, el cual coincidió con un antibiótico sensible en el cultivo.

Al completar el mes de tratamiento se suspende, ya sin haber nada de pus y la zona estar totalmente recuperada.

Finalmente Lautaro fue dado de alta y hasta el día de hoy sigue sin complicaciones.

 

 

Consideré  que es un caso interesante, ya que si bien fue un muy largo y arduo tratamiento, siempre con la colaboración de tenedores responsables, podemos actuar y utilizar todas las herramientas que esta bella profesión nos ofrece.  

Hoy en día, cada animal de la casa forma parte del círculo familiar, independientemente de la especie o valor económico que tenga.  

Los médicos veterinarios, como agentes de salud que somos, estamos obligados a ofrecer todas las posibilidades terapéuticas existentes para seguir jerarquizando nuestra profesión.

MV Fuente Sabrina   MP: 10657   MN: 7872

 

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