La detección de dos murciélagos positivos a rabia en Bahía Blanca motivó la puesta en marcha de un operativo sanitario preventivo para reforzar la protección de los animales de compañía y reducir el riesgo de transmisión a las personas.
Según informó la Dirección de Veterinaria y Zoonosis municipal, ambos ejemplares tuvieron contacto con animales domésticos. Ante esta situación, se estableció un área de intervención de 200 metros alrededor de cada punto de detección y se organizaron dos jornadas gratuitas de vacunación antirrábica para perros y gatos.
Los operativos se realizarán los días martes 10 y jueves 12 de noviembre, de 9 a 13, en dos puestos especialmente habilitados:
- Primer sector: Plaza Rivadavia, en la esquina de Sarmiento y Zelarrayán. Comprende el área delimitada por Güemes y Mitre, entre las alturas 0 y 600, y Rondeau/Rodríguez y Patricios/Casanova, entre el 0 y el 200.
- Segundo sector: Club Pacífico, ubicado en Mendoza 246. Comprende las inmediaciones de Vieytes y Terrada, entre las alturas 1000 y 1400, y Martín Rodríguez y Charlone, entre el 100 y el 400.
La intervención está dirigida prioritariamente a los perros y gatos que residen dentro de las áreas comprendidas por los operativos. El municipio también recordó que continúa el servicio habitual de vacunación antirrábica gratuita, de lunes a viernes, de 12 a 13, en los móviles municipales de castración.
La rabia es una enfermedad viral zoonótica que afecta el sistema nervioso central de los mamíferos, incluidos los seres humanos. Una vez que aparecen los síntomas clínicos, su evolución es prácticamente siempre fatal.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de la Nación, el virus se transmite principalmente a través de la saliva de animales infectados, mediante mordeduras o cuando esta entra en contacto con heridas recientes o mucosas.
En Argentina, los murciélagos constituyen uno de los principales reservorios silvestres del virus rábico. Por eso, la detección de ejemplares infectados requiere acciones de vigilancia y prevención, incluso cuando no se hayan registrado casos en personas.
La vacunación de perros y gatos es una de las principales herramientas para interrumpir la transmisión del virus hacia la población humana. La recomendación sanitaria nacional establece la aplicación de la vacuna a partir de los tres meses de edad y su refuerzo anual durante toda la vida del animal.
El Municipio de Bahía Blanca también recuerda que la inmunización antirrábica es gratuita y obligatoria, conforme a la normativa provincial vigente.
Los murciélagos cumplen funciones ecológicas importantes, entre ellas el control de poblaciones de insectos. La presencia de un ejemplar no implica necesariamente que esté infectado; sin embargo, determinados comportamientos pueden indicar una situación anormal.
Entre las señales que requieren atención se encuentran la aparición durante el día, la presencia del animal en el suelo, la desorientación y las dificultades para volar.
Ante el hallazgo de un murciélago en estas condiciones, las autoridades sanitarias recomiendan:
- No tocarlo ni intentar manipularlo directamente.
- Evitar que perros, gatos u otros animales domésticos se acerquen.
- Dar aviso al centro de zoonosis correspondiente para que personal capacitado realice su retiro y remisión al laboratorio.
- Si hubo contacto, mordedura o exposición de una persona, lavar inmediatamente la herida con abundante agua y jabón y concurrir sin demora a un centro de salud para evaluar la necesidad de profilaxis antirrábica.
Si un perro o gato tuvo contacto con un murciélago sospechoso, se debe consultar inmediatamente con un veterinario y con las autoridades de zoonosis para establecer las medidas sanitarias correspondientes.
La detección de murciélagos positivos y la implementación de operativos territoriales ponen de manifiesto la importancia de mantener una vigilancia activa de la rabia en los reservorios silvestres y en los animales domésticos.
En este contexto, la vacunación periódica de perros y gatos, la notificación de hallazgos sospechosos y la intervención temprana ante posibles exposiciones constituyen medidas fundamentales para prevenir la circulación del virus y proteger la salud pública.
La articulación entre los servicios veterinarios, los centros de zoonosis y las autoridades sanitarias resulta esencial para sostener estas acciones desde una perspectiva de Una Salud.