La enfermedad periodontal es uno de los problemas de salud más frecuentes en los perros y su prevalencia aumenta con la edad. Además de afectar las estructuras que sostienen los dientes, la inflamación periodontal puede estar asociada con alteraciones sistémicas.
Para evaluar esta posible relación, investigadores analizaron los registros clínicos de 118.592 perros: 59.296 con enfermedad periodontal y otros 59.296 sin antecedentes de la enfermedad. Dentro de la cohorte periodontal, 23.043 perros presentaban enfermedad en estadio 1, 20.732 en estadio 2 y 15.521 en estadio 3.
El análisis encontró una relación significativa entre una mayor gravedad de la enfermedad periodontal y el riesgo posterior de determinadas afecciones cardiovasculares. La asociación más marcada correspondió a la endocarditis: los perros con enfermedad periodontal en estadio 3 presentaron aproximadamente seis veces más riesgo de desarrollar esta afección que aquellos sin enfermedad periodontal.
También se observaron asociaciones con miocardiopatía dilatada, miocardiopatía hipertrófica, insuficiencia de la válvula mitral y alteraciones del ritmo cardíaco, entre otros eventos cardiovasculares evaluados.
Los autores plantean que la inflamación crónica y la posible presencia de bacterias o productos bacterianos provenientes de la cavidad oral podrían participar en la conexión entre la enfermedad periodontal y alteraciones sistémicas. Sin embargo, el estudio fue observacional y no permite establecer por sí solo una relación causal.
El trabajo también señala importantes limitaciones. Entre ellas, la estadificación periodontal fue clínica y no requirió confirmación radiográfica ni medición de la profundidad de las bolsas, mientras que los diagnósticos cardiovasculares quedaron sujetos al criterio de los veterinarios durante la atención primaria. Además, por tratarse de un estudio retrospectivo, no fue posible evaluar de manera adecuada el efecto de los tratamientos periodontales posteriores al diagnóstico.
Por eso, los resultados deben interpretarse como una asociación epidemiológica que requiere confirmación mediante nuevas investigaciones, y no como una demostración de que la enfermedad periodontal cause enfermedad cardíaca.
Aun así, el estudio aporta evidencia para considerar la salud oral como parte integral del cuidado veterinario preventivo. Los autores destacan la importancia de los controles odontológicos, la higiene oral y la evaluación de la cavidad bucal durante las distintas etapas de la vida del perro.