El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó la detección de scrapie clásico en ovinos reproductores importados, a partir del análisis de tres animales que murieron de forma natural y sin sintomatología en establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos.
Los ejemplares habían ingresado al país entre 2021 y 2022 desde Paraguay, cumpliendo con los requisitos sanitarios vigentes y el modelo de Certificado Veterinario Internacional. Asimismo, habían superado los controles postingreso y se encontraban registrados conforme a la Resolución N° 733/2019 en el Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados.
Desde su ingreso, los animales fueron sometidos a inspecciones clínicas anuales realizadas por veterinarios oficiales del SENASA, sin registrar alteraciones sanitarias ni signos compatibles con la enfermedad.
La detección se produjo en el marco de la vigilancia activa mediante una prueba de tamizaje (ELISA). Posteriormente, y siguiendo los protocolos diagnósticos, las muestras fueron enviadas a un laboratorio de referencia en España, donde la técnica de Western Blot confirmó la presencia de scrapie clásico, hasta ahora ausente en el país.
Tras el primer resultado positivo, el organismo incorporó a los establecimientos involucrados a un programa oficial de control y seguimiento. Las medidas incluyen la restricción de movimientos, vigilancia intensificada y acciones sanitarias específicas para evitar la diseminación del agente, que continúan vigentes tras la reconfirmación diagnóstica.
En línea con los estándares internacionales, la notificación fue remitida a la Organización Mundial de Sanidad Animal y al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA), con quienes se avanza en la investigación epidemiológica.
Ante el cambio en el estatus sanitario, el SENASA trabaja en la adecuación de los certificados de exportación para preservar el acceso a mercados. Para ello, se contemplan las recomendaciones de la OMSA para el comercio de mercancías ovinas y caprinas provenientes de países con diferente condición sanitaria.
Desde el organismo destacaron que Argentina continuará exportando productos considerados seguros, como embriones, cueros, pieles, gelatina, colágeno, sebo, lana y fibra ovina. En el caso de la carne ovina y caprina, también se mantiene su condición de mercancía segura, siempre que se retiren los tejidos de riesgo conforme a los estándares internacionales.
Para otros productos —como animales en pie, harinas proteicas y lácteos— se evaluará la aplicación de medidas de mitigación específicas, según las directrices internacionales.
El scrapie, también conocido como tembladera o prúrigo lumbar, es una enfermedad neurodegenerativa progresiva y fatal que afecta a ovinos y caprinos. Está presente en regiones como Brasil, Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y África.
Pertenece al grupo de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) y es causada por priones, proteínas anormales que inducen alteraciones en el sistema nervioso central.
Se transmite principalmente durante el parto (vía vertical) y se caracteriza por signos clínicos como prurito intenso, ataxia, temblores, pérdida de peso, aislamiento y cambios de comportamiento.
Desde el punto de vista sanitario, no se trata de una enfermedad zoonótica, por lo que no representa riesgo para la salud humana ni por contacto directo ni por consumo de productos de origen animal. Tampoco afecta a bovinos.
Dado que es una enfermedad de notificación obligatoria, el SENASA recuerda la importancia de informar de inmediato ante la sospecha clínica, a través de sus canales oficiales.