La osteoartritis es una enfermedad altamente prevalente que afecta tanto a humanos como a animales de compañía. Se estima que impacta a una de cada siete personas en el mundo y a uno de cada cinco perros, consolidándose como una de las principales causas de dolor crónico y discapacidad.
En medicina veterinaria, si bien puede presentarse en cualquier raza, estudios del programa VetCompass del Royal Veterinary College (RVC) han identificado mayor predisposición en razas como Golden Retriever, Labrador Retriever, Rottweiler y Pastor Alemán.
En la actualidad, las opciones terapéuticas -tanto en humanos como en perros- se enfocan principalmente en el manejo del dolor o en intervenciones quirúrgicas como el reemplazo articular. Sin embargo, el diagnóstico temprano continúa siendo un desafío clave para frenar la progresión de la enfermedad.
En este contexto, un equipo de investigadores del RVC logró un avance significativo al aplicar tomografía computarizada de ultra alta resolución para analizar en tres dimensiones la cabeza femoral completa, componente central de la articulación de la cadera. El estudio se basó en muestras de perros con osteoartritis sometidos a cirugía de reemplazo total de cadera en el Hospital Veterinario Queen Mother.
A diferencia de investigaciones previas -limitadas a pequeñas áreas del hueso-, este enfoque permitió evaluar la estructura ósea completa. Los resultados demostraron que distintas regiones de la cabeza femoral responden de manera simultánea pero diferencial al avance de la enfermedad.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la identificación de cambios predecibles en las regiones internas del hueso en etapas tempranas de la osteoartritis. Estos patrones podrían funcionar como biomarcadores para la detección precoz. Asimismo, se observó que, a medida que progresa la enfermedad, la capa ósea subcondral se vuelve más porosa, lo que permitiría diferenciar entre estadios leves y avanzados.
Este descubrimiento representa un paso clave hacia el desarrollo de herramientas diagnósticas más sensibles y tempranas en medicina veterinaria.
El trabajo, publicado en la revista científica Osteoarthritis and Cartilage, destaca la relevancia del enfoque “Una Salud”, que integra la investigación en salud humana y animal.
De cara al futuro, los investigadores buscan combinar estos biomarcadores con evaluaciones clínicas para desarrollar métodos no invasivos que permitan detectar la enfermedad en fases iniciales. Este avance se apoya en la amplia trayectoria del RVC en cirugía ortopédica e investigación musculoesquelética, consolidando su rol en la medicina traslacional.
El profesor Richard Meeson, autor principal del estudio, subrayó la importancia del hallazgo:
“La osteoartritis es una enfermedad devastadora que afecta tanto a las personas como a nuestras mascotas. Este trabajo no solo amplía nuestro conocimiento sobre su desarrollo, sino que también nos acerca a la posibilidad de diagnosticarla mucho antes, mejorando significativamente la calidad de vida de los pacientes”.