La preparación frente a posibles crisis sanitarias volvió a posicionarse en el centro de la agenda veterinaria internacional. Especialistas en sanidad animal de América y Europa participaron del “Taller sobre Vacunación de Emergencia contra la Fiebre Aftosa”, organizado por el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA/SPV) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS.
El encuentro tuvo como eje principal fortalecer las capacidades de respuesta rápida ante una eventual reintroducción de la enfermedad. Si bien América mantiene actualmente un estatus sanitario favorable, los expertos advirtieron sobre un escenario global dinámico: el virus de la fiebre aftosa está expandiéndose hacia nuevas regiones, con cepas y genotipos que no se registraban previamente en determinados territorios.
Uno de los puntos centrales del taller fue el Banco Regional de Antígenos contra la Fiebre Aftosa (BANVACO), considerado una pieza clave para garantizar el acceso oportuno a insumos críticos en situaciones de emergencia.
Este mecanismo permite a los países contar con antígenos listos para la producción acelerada de vacunas, reduciendo significativamente los tiempos de respuesta ante un brote. Además, aporta previsibilidad a los servicios veterinarios oficiales y refuerza la seguridad sanitaria en una región altamente dependiente de la producción y exportación de proteína animal.
Durante dos jornadas de trabajo, los participantes se organizaron en tres grupos técnicos para abordar distintos aspectos de la emergencia sanitaria:
- Laboratorio y calidad: análisis de los estándares necesarios para asegurar la eficacia de las vacunas, desde su elaboración hasta su aplicación en campo.
- Epidemiología y modelado: evaluación de escenarios de brote mediante herramientas matemáticas que permitan optimizar la estrategia de vacunación.
- Logística y estrategia: revisión de la gestión de antígenos, el flujo de información y el impacto de las medidas sanitarias en la recuperación del estatus libre de la enfermedad.
Entre las principales conclusiones, los especialistas coincidieron en que la articulación regional sigue siendo el pilar histórico en la lucha contra la fiebre aftosa en las Américas. En un contexto de creciente circulación viral a nivel global, sostener y fortalecer esa coordinación resulta determinante.
El fortalecimiento del BANVACO y la actualización permanente de los protocolos de emergencia no solo apuntan a mejorar la capacidad de reacción, sino también a anticiparse a los riesgos. El objetivo final es: resguardar la seguridad alimentaria y proteger el acceso de la región a los mercados internacionales de carne.