En los pasillos de las facultades de Veterinaria se suele hablar de la "carrera larga", de los finales difíciles y de la paciencia necesaria para llegar al título. Sin embargo, la historia de Rubén Buttafuoco es un ejemplo de perseverancia: a sus 82 años, mientras muchos disfrutan del descanso del retiro, él eligió subir al estrado, recibir su diploma y jurar compromiso con la sanidad animal y la salud pública.
La historia de Rubén no es la de un estudiante tardío, sino la de una vocación que supo esperar su momento. Tras una vida dedicada a la aviación como piloto civil, sus primeros pasos en el mundo de las ciencias veterinarias los dio hace muchos años en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Por los avatares que la vida impone -trabajo, familia, distancias- el tramo final quedó en suspenso, pero nunca en el olvido.
El destino (y su inquebrantable voluntad) lo llevó finalmente a la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), en la provincia de Córdoba. Allí, Rubén se convirtió en un compañero más, alguien que no solo compartía apuntes, sino la sabiduría que solo dan los años.
Lejos de buscar un camino simplificado, Buttafuoco encaró un Trabajo Final de Grado de absoluta relevancia para la agenda sanitaria actual. Su tesis, titulada "Actualización en Enfermedades Zoonóticas Emergentes, Enfermedades Transmitidas por los Alimentos y Factores Ambientales y Salud", demostrando que su formación está a la vanguardia de los desafíos que enfrenta la profesión veterinaria hoy.
"Rubén no solo estudió para ser veterinario; estudió para ser un actor clave en la prevención de enfermedades que afectan a toda la comunidad", comentaron desde el entorno académico de la UNRC.
Para los estudiantes que hoy luchan con una materia correlativa y para los profesionales que llevan años en la clínica, Rubén Buttafuoco es un faro. Su graduación no es solo un logro personal; es un recordatorio de que el conocimiento no tiene edad.
Hoy, la medicina veterinaria argentina cuenta con un nuevo profesional. Uno que llega con el entusiasmo de un joven y la experiencia de quien sabe que los sueños más valiosos son los que se cocinan a fuego lento.