miércoles 11 de marzo de 2026 - Edición Nº2568

Profesión | 11 de marzo

BVA y BSAVA

Nuevo posicionamiento internacional sobre esterilización en perros y gatos

La Asociación Veterinaria Británica y la Asociación Veterinaria Británica de Pequeños Animales sostienen que la castración sigue siendo clave para la salud y el control poblacional, pero advierte que en perros la decisión debe evaluarse caso por caso. En gatos, en cambio, mantiene la recomendación de esterilización temprana.


La Asociación Veterinaria Británica (BVA) y la Asociación Veterinaria Británica de Pequeños Animales (BSAVA) actualizó su postura sobre la esterilización de perros y gatos con un enfoque que prioriza la medicina basada en la evidencia y el bienestar animal.

El documento propone alejarse de las recomendaciones generalizadas -especialmente en perros- y promover decisiones clínicas tomadas en conjunto entre el veterinario y el tutor del animal.

La asociación sostiene que la esterilización sigue siendo una herramienta fundamental tanto para la salud preventiva como para el control de la población de animales de compañía. No obstante, advierte que los beneficios y riesgos pueden variar según múltiples factores, por lo que cada caso debe analizarse de manera particular.

 

Gatos: recomendación clara y temprana

En el caso de los gatos, la postura de las asociaciones británicas es más contundente. La organización recomienda la esterilización rutinaria alrededor de los cuatro meses de edad -e incluso antes en algunos casos- debido a que los felinos pueden alcanzar la madurez sexual a edades muy tempranas.

El objetivo principal es evitar camadas no deseadas y reducir el abandono, además de disminuir comportamientos asociados a la reproducción, como el vagabundeo o el marcaje. Estas conductas aumentan el riesgo de accidentes y de transmisión de enfermedades infecciosas, como la Feline Immunodeficiency Virus (FIV) y la Feline Leukemia Virus (FeLV).

 

Perros: un enfoque personalizado

A diferencia de los gatos, la BVA y la BSAVA promueven un enfoque individualizado para los perros. Según el documento, no existe una edad universalmente adecuada para realizar la esterilización, ya que la decisión debería considerar variables como la raza, el sexo, el estilo de vida, el comportamiento y el estado general de salud.

Uno de los aspectos destacados es la importancia de la madurez esquelética, especialmente en razas grandes o gigantes. Las hormonas sexuales influyen en el cierre de las placas de crecimiento, por lo que una esterilización demasiado temprana podría tener impacto en el desarrollo óseo y articular.

En el plano conductual, la asociación también advierte que la esterilización no siempre resuelve problemas de comportamiento. En animales con altos niveles de miedo o ansiedad, una intervención precoz podría incluso exacerbar ciertas conductas.

 

Beneficios y riesgos: un equilibrio clínico

El posicionamiento de la BVA y de la BSAVA plantea que la decisión de esterilizar implica evaluar un equilibrio entre beneficios y riesgos potenciales.

Entre los beneficios más reconocidos se destacan la eliminación del riesgo de piómetra -una infección uterina grave-, la prevención del cáncer testicular y la reducción del riesgo de tumores mamarios cuando la cirugía se realiza a edad temprana. Además, la esterilización evita camadas no planificadas.

Sin embargo, el documento también menciona posibles efectos adversos, como el aumento de la predisposición a la obesidad, la aparición de incontinencia urinaria en algunas hembras y una posible asociación con ciertos tipos de cáncer menos frecuentes -como osteosarcoma o hemangiosarcoma- y problemas articulares en determinadas razas cuando la intervención se realiza demasiado pronto.

 

Alternativas no quirúrgicas

La asociación también reconoce el uso de métodos no quirúrgicos, como los implantes de castración química, como una herramienta válida en determinadas situaciones. Estos pueden utilizarse para evaluar de manera reversible el impacto de la castración sobre el comportamiento o como alternativa en animales con mayor riesgo anestésico.

 

Tenencia responsable

Más allá de las diferencias en el abordaje entre perros y gatos, la BVA y la BSAVA subrayan que la esterilización sigue siendo un pilar de la tenencia responsable. En ese sentido, respalda los programas de esterilización impulsados por organizaciones y entidades benéficas para reducir la presión sobre los refugios y prevenir el sufrimiento asociado al abandono.

El mensaje central del posicionamiento es que mientras que en gatos la esterilización temprana continúa siendo la norma para evitar la sobrepoblación, en perros la tendencia internacional apunta cada vez más a decisiones clínicas personalizadas, orientadas a priorizar la salud y el bienestar a largo plazo de cada animal.

 

La nueva posición de BVA y BSAVA y el recurso de preguntas frecuentes sobre la castración se pueden consultar aquí.

 

 


 

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