La Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (FCV-UBA) incorporó dos nuevos equipos de diagnóstico para el Laboratorio de Análisis Clínicos de su Hospital Escuela, una inversión estratégica destinada a fortalecer tanto la atención de pacientes como el desarrollo de investigación científica.


La adquisición se realizó con fondos de la Universidad de Buenos Aires (UBA), a través del Programa de Mantenimiento y Puesta en Valor de Equipos de la Secretaría de Ciencia y Técnica (SECyT-UBA). Los nuevos dispositivos son un analizador hematológico automático y un medidor de gases sanguíneos y medio interno, herramientas consideradas fundamentales para mejorar la capacidad diagnóstica del laboratorio.
El analizador hematológico automático permite realizar hemogramas prácticamente sin intervención manual. Esto agiliza el procesamiento de muestras y aumenta la cantidad de estudios que pueden realizarse en menor tiempo, optimizando la dinámica de trabajo del laboratorio y reduciendo los tiempos de espera para obtener resultados.
Por su parte, el medidor de gases sanguíneos y medio interno representa una tecnología altamente valorada en áreas críticas de la práctica clínica veterinaria. El equipo utiliza cartuchos inteligentes en los que se inyecta la muestra y que permiten su autocalibración, lo que facilita el procedimiento y mejora la confiabilidad de las mediciones.
Este tipo de tecnología es especialmente relevante para profesionales que trabajan en anestesia, medicina interna, emergencias y clínica general, ya que permite evaluar con rapidez parámetros fisiológicos clave para la toma de decisiones en pacientes internados o en situaciones críticas.
Según destacaron desde la Facultad, el equipo de gases sanguíneos se encuentra entre los pocos disponibles en el país, lo que posiciona al laboratorio del Hospital Escuela en un estándar de calidad elevado dentro del ámbito del diagnóstico veterinario.
Además de reducir los tiempos de entrega de resultados, la incorporación de estas herramientas de última generación aporta un beneficio central en la práctica clínica: la precisión diagnóstica. Este aspecto resulta determinante cuando se trata de pacientes en estado de emergencia o en seguimiento durante internación.
Desde la FCV señalaron que la disponibilidad de estos equipos también abrirá nuevas posibilidades para el desarrollo de líneas de investigación clínica en los distintos institutos y cátedras de la Facultad.
Las autoridades destacaron asimismo el compromiso de investigadores, docentes y profesionales del Hospital Escuela que trabajan para poner estas tecnologías al servicio del conocimiento y de la comunidad, y agradecieron el acompañamiento de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UBA, que permitió concretar esta incorporación estratégica para la institución.