EL DUELO PUERTAS ADENTRO
El impacto de la pérdida de un paciente en la clínica veterinaria

Aunque muchas veces invisibilizado, la muerte de un paciente es uno de los estresores más intensos para el equipo veterinario. Abordar su impacto desde una perspectiva científica permite comprender el duelo puertas adentro del consultorio, derribar prejuicios y reafirmar la dimensión sanitaria y profundamente humana de la profesión.
Cuando un animal muere en una clínica, la escena suele estar dominada por el dolor de la familia. Y es lógico: se trata de un vínculo afectivo profundo. Sin embargo, en ese mismo espacio hay otros protagonistas silenciosos. El equipo veterinario también sufre un fuerte impacto emocional, aunque muchas veces resulte invisible.
En algunos tutores existe la idea -explícita o insinuada- de que el veterinario “está acostumbrado” a la muerte o que, por tratarse de un servicio arancelado, el profesional actúa con distancia. Esta percepción no solo simplifica una práctica compleja, sino que desconoce la evidencia científica sobre el estrés ocupacional en medicina veterinaria.
Organizaciones como la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) y medios especializados como Vet Market han alertado en distintas oportunidades sobre los altos niveles de desgaste emocional en el sector. Entre los factores más significativos aparece, de manera reiterada, la exposición frecuente a la muerte de pacientes y al sufrimiento de sus tutores.
CONSTRUYENDO HABILIDADES PROFESIONALES
El rol de la experiencia en los jóvenes veterinarios

La confianza y la seguridad clínica no se adquieren al recibir el título: se construyen con la práctica, la experiencia supervisada y el acompañamiento profesional. Comprender este proceso es clave para jóvenes veterinarios, empleadores y universidades.
El inicio de la carrera veterinaria está lleno de entusiasmo y expectativas, pero también de desafíos. Tanto los graduados como sus empleadores suelen preguntarse: “¿Qué debería poder hacer un veterinario recién graduado?” La respuesta no es simple, porque la competencia técnica y la confianza profesional se desarrollan con el tiempo, no al instante de recibir el diploma.
Encuestas europeas que se mencionan en ECCVT 2025 muestran que los veterinarios con menos de cinco años de experiencia califican su preparación para el mercado laboral con apenas 4,9 sobre 10. Además, el 60% de los estudiantes declara sentirse insatisfecho con la preparación práctica recibida durante la carrera.
En Latinoamérica y Argentina se observa una situación similar: los graduados suelen tener sólidos conocimientos teóricos, pero poca práctica real supervisada y limitadas oportunidades de mentoría al inicio de la carrera. Esto genera ansiedad, inseguridad y frustración, y en algunos casos, abandono temprano de la práctica clínica.
Los principales factores que afectan la confianza inicial incluyen:
SANIDAD ANIMAL Y RESISTENCIA ANTIMICROBIANA
¿Y si la era post-antibiótica estuviera empezando?

La pérdida de eficacia de los antibióticos, impulsada por la resistencia antimicrobiana, avanza silenciosamente en todos los ámbitos de la salud y amenaza con redefinir la práctica médica, incluida la veterinaria.
La resistencia antimicrobiana (RAM) dejó de ser una advertencia lejana para convertirse en un problema concreto que atraviesa todos los ámbitos de la salud, incluida la medicina veterinaria.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) advierte que “muchos de estos medicamentos vitales están perdiendo su eficacia, ya que microbios previamente susceptibles —bacterias, virus, hongos y parásitos— se han vuelto resistentes”.
La posibilidad de ingresar en una era post-antibiótica —donde infecciones hoy tratables vuelvan a ser potencialmente mortales— plantea un desafío sin precedentes para la clínica veterinaria, la producción pecuaria y la salud pública, en un escenario donde los animales ocupan un rol central en la dinámica sanitaria global.
TENDENCIAS
El avance de las prepagas: del sistema de salud humano a la clínica veterinaria

La decisión de empresas de medicina prepaga tradicionales de incorporar planes para animales de compañía redefine el mapa sanitario del sector. Más acceso y previsibilidad para los tutores, pero también nuevos interrogantes sobre aranceles, plazos de pago y autonomía profesional en la clínica privada. ¿Aliadas estratégicas de los veterinarios o nuevo factor de presión?
La medicina prepaga, históricamente orientada al grupo familiar humano, comenzó a mirar a la familia multiespecie como una extensión natural de su negocio.
En la Argentina, donde el vínculo con perros y gatos ocupa un lugar central en la vida cotidiana, varias compañías (aseguradoras, obras sociales y prepagas) que durante décadas administraron riesgo en salud humana decidieron dar un paso estratégico: incorporar planes para animales de compañía dentro de su estructura comercial.
No se trata solo de startups especializadas, sino de actores con experiencia en auditoría médica, redes prestacionales y gestión financiera.
LA AMENAZA SILENCIOSA
¿Por qué el moquillo canino sigue ganando la batalla en Sudamérica?

El distemper o moquillo canino no es un recuerdo del pasado. Pese a la disponibilidad de vacunas eficaces la enfermedad avanza en Sudamérica, fundamentalmente por la baja cobertura de vacunación, la diversidad genética de las cepas virales y la presencia de perros sin hogar que actúan como reservorios del virus.
Subestimado por la opinión pública, pero temido en la práctica diaria, el Virus del Moquillo Canino (Distemper) sostiene una presencia epidemiológica que no da tregua. Es un problema crítico de salud animal en Sudamérica, siendo considerado la segunda enfermedad viral más importante en perros después de la rabia.
A pesar de contar con vacunas eficaces desde hace décadas, Sudamérica enfrenta una paradoja inquietante: el virus no solo persiste como endémico, sino que muestra una diversidad genética creciente y una agresividad que desafían los protocolos de control tradicionales.
