viernes 6 de marzo de 2026 - Edición Nº2563

Profesión | 1 de marzo

Vigilancia Epidemiológica

Detectan en Uruguay un hongo zoonótico de transmisión felina

Investigadores del Instituto de Higiene de Uruguay detectaron por primera vez en ese país Sporothrix brasiliensis, un hongo de impacto en salud pública. El hallazgo, que se produjo tras el análisis de un brote intrafamiliar, refuerza la vigilancia epidemiológica en la región.


Investigadores del Instituto de Higiene confirmaron la presencia en Uruguay de Sporothrix brasiliensis, un hongo que hasta el momento no se había detectado en ese territorio. El descubrimiento se produjo tras el análisis de un brote intrafamiliar ocurrido en 2025, en el que resultaron afectados integrantes de una familia y sus animales de compañía.

La Dra. Elisa Cabeza, profesora adjunta de la Unidad Académica de Parasitología y Micología de la institución, explicó que el hallazgo encendió la vigilancia epidemiológica debido a la capacidad de esta especie para generar brotes y su potencial gravedad en poblaciones vulnerables, como adultos mayores y menores de dos años.

 

Un brote que reveló circulación previa

Si bien en un primer momento el episodio se vinculó con la adopción de un gato callejero proveniente de Brasil, la especialista estima que el hongo ya circulaba previamente en el país. Esta hipótesis se sustenta en la detección de múltiples casos de felinos afectados en los departamentos de Maldonado y Rocha, sin nexo epidemiológico directo con el caso índice.

A diferencia de la variante históricamente conocida en Uruguay como “la enfermedad del jardinero” —asociada al contacto con tierra y materia vegetal—, Sporothrix brasiliensis tiene al gato como principal vector de transmisión.

 

Cómo se transmite

La infección puede transmitirse a los humanos a través de:

- Arañazos o mordeduras de animales infectados.

- Contacto directo con heridas o secreciones del animal.

- Inhalación de estornudos de felinos portadores.

En las personas, la enfermedad suele manifestarse con lesiones y úlceras cutáneas. En cuadros más complejos, el hongo puede invadir el sistema linfático y comprometer órganos como la nariz, los ojos o el sistema respiratorio.

 

Claves para la práctica veterinaria

Desde el punto de vista sanitario, el principal desafío radica en el control de la enfermedad en gatos callejeros, donde el diagnóstico y tratamiento resultan más difíciles de implementar. La Dra. Cabeza subrayó que “la infección es curable” mediante antifúngicos específicos y diagnóstico oportuno, aunque remarcó la importancia de la detección precoz.

Para el ejercicio profesional veterinario el hallazgo refuerza la necesidad de:

- Sospechar esporotricosis ante lesiones ulcerativas en hocico, orejas o extremidades de felinos.

- Implementar medidas de bioseguridad en la manipulación de animales con lesiones compatibles.

- Promover la consulta médica ante lesiones cutáneas en propietarios o personal de clínicas veterinarias.

Dada la relevancia del hallazgo, el estudio completo realizado por el equipo del Instituto de Higiene será publicado próximamente en una revista científica internacional de referencia en micología.

El escenario regional obliga a extremar la vigilancia y fortalecer el enfoque “Una Salud”, integrando la mirada veterinaria y médica para contener la expansión de esta zoonosis emergente en el Cono Sur.

 

 


 

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