domingo 22 de febrero de 2026 - Edición Nº2551

Marketing y negocios | 22 de febrero

La profesión veterinaria en la era de la IA

IA y mentalidad emprendedora: la nueva fórmula del éxito veterinario

La inteligencia artificial ya redefine el diagnóstico y la gestión clínica. En este escenario dinámico, la ventaja competitiva del veterinario no será solo técnica, sino estratégica: innovar, adaptarse y detectar oportunidades marcará la diferencia.


La irrupción de la inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa futurista para convertirse en una realidad palpable en la práctica veterinaria. Desde el diagnóstico por imágenes asistido por algoritmos hasta la automatización de turnos y el seguimiento digital de pacientes crónicos, la tecnología avanza a paso firme y reconfigura la dinámica diaria de clínicas y hospitales veterinarios en todo el mundo.

En Argentina, donde la demanda de servicios de salud animal crece sostenidamente -impulsada por una mayor conciencia sobre el bienestar de los animales de compañía y la profesionalización del sector productivo-, la incorporación de herramientas basadas en IA representa una oportunidad concreta para optimizar tiempos, reducir márgenes de error y mejorar la experiencia del cliente.

Sin embargo, el cambio no es exclusivamente tecnológico. La verdadera ventaja competitiva del profesional veterinario ya no radica únicamente en su destreza clínica o quirúrgica. La diferencia está en su capacidad para desarrollar una mentalidad emprendedora.

 

Innovar en un contexto de alta demanda

La práctica veterinaria se desarrolla hoy en un entorno de alta exigencia: agendas saturadas, clientes cada vez más informados y expectativas crecientes en términos de calidad y rapidez de atención. En ese contexto, la capacidad de innovar y adaptarse resulta decisiva.

La mentalidad emprendedora se define como la búsqueda creativa de soluciones, incluso frente a recursos limitados. No se trata necesariamente de abrir nuevos negocios, sino de identificar oportunidades dentro de la propia práctica: incorporar herramientas digitales que agilicen procesos, diseñar nuevos servicios de seguimiento preventivo o fortalecer la comunicación online.

 

Tecnología como aliada, no como reemplazo

Lejos de desplazar al profesional, la IA se posiciona como una herramienta de apoyo. Los sistemas de análisis de imágenes pueden detectar patrones con rapidez, pero es el criterio clínico del veterinario el que contextualiza la información y toma decisiones. Del mismo modo, la automatización administrativa libera tiempo operativo que puede destinarse a la atención personalizada y al desarrollo estratégico del consultorio.

En este escenario, el profesional que combine competencias técnicas sólidas con visión empresarial tendrá mayores posibilidades de consolidarse en un mercado cada vez más competitivo.

 

El desafío cultural

El principal reto no es tecnológico, sino cultural. Adoptar una mentalidad emprendedora implica asumir una actitud proactiva frente al cambio, capacitarse de manera continua y perder el temor a experimentar con nuevas herramientas.

La nueva economía de la salud animal exige perfiles híbridos: veterinarios capaces de interpretar datos, gestionar equipos, evaluar inversiones tecnológicas y diseñar propuestas de valor diferenciadas. En otras palabras, profesionales que comprendan que el conocimiento clínico es la base, pero la innovación es el motor.

La IA ya está transformando la práctica veterinaria. Ahora, el desafío es que los profesionales transformen también su forma de pensar. Porque en esta nueva etapa, la clave no será solo saber curar, sino también saber crear.

 


TEMAS RELACIONADOS

- Cómo la IA está revolucionando la medicina veterinaria

- Experiencias con IA generativa: nuevo libro digital de la FCV de la UBA

 

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias