El escenario sanitario nacional atraviesa un nuevo foco de tensión tras la decisión del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de establecer el uso exclusivo del Sistema Integral de Gestión de Acta de Toma de Muestra (SIGATM). La medida fue oficializada mediante un memorándum publicado en el Boletín Oficial el pasado 30 de enero y generó un fuerte rechazo por parte del Colegio de Médicos Veterinarios de la Provincia de Santa Fe (1° Circunscripción) que se puso de manifiesto en un comunicado oficial en su página web y en sus redes sociales.
Desde la entidad sostienen que la resolución excede lo meramente tecnológico. “No se trata solo de un software, sino de un avance centralista que desconoce la autonomía provincial y el rol de los organismos que regulan el ejercicio profesional en el territorio”, señalaron.
El punto central de la crítica radica en la falta de interoperabilidad del SIGATM. Según el Colegio, la imposición de una vía única y obligatoria para la generación de actas y la vinculación con laboratorios de la Red compromete el esquema de trabajo articulado que la provincia sostiene desde hace años.
“Nuestro sistema, tanto en soporte papel como digital, ha documentado más de 500.000 certificaciones profesionales en los últimos diez años”, destacaron. De acuerdo con la institución, estas herramientas no solo fortalecieron la trazabilidad, sino que aportaron información estratégica para la toma de decisiones sanitarias tanto a nivel provincial como nacional.
El carácter “cerrado” del sistema nacional —afirman— concentraría la información exclusivamente en la órbita del SENASA, dejando a las administraciones provinciales sin acceso directo a datos considerados críticos para la planificación de políticas sanitarias. En Santa Fe, recuerdan, el Sistema Sanitario Productivo y Participativo (Decreto 687/2015) establece un esquema de gestión con fuerte impronta federal y articulación institucional.
Las autoridades del Colegio aseguran que el conflicto no es reciente. Según detallaron, desde hace más de cuatro años vienen planteando la necesidad de integrar sistemas existentes en lugar de imponer uno nuevo de manera unilateral.
“Se han enviado notas y mantenido reuniones con la Dirección de Sanidad Animal, la Vicepresidencia e incluso la Presidencia del SENASA. También se elevó el reclamo al Delegado para las Américas de la OMSA”, indicaron.
Pese al respaldo institucional de la Federación Veterinaria Argentina (FEVA) y de la Federación de Colegios y Consejos Veterinarios de la República Argentina (FECOVET), las propuestas técnicas orientadas a lograr una solución interoperable no habrían prosperado.
Desde el Colegio advierten que la decisión podría impactar en la dinámica cotidiana del trabajo profesional y en la confianza de productores y veterinarios de campo, actores clave en la implementación de políticas sanitarias.
“La sanidad animal no puede gestionarse mediante decisiones unilaterales que ignoren las realidades territoriales”, expresaron. En ese marco, solicitaron la eliminación de la obligatoriedad del SIGATM y la apertura de una instancia de articulación que permita compatibilizar herramientas tecnológicas ya consolidadas en la provincia.
Finalmente, la entidad reafirmó su compromiso con la defensa de la autonomía provincial y del ejercicio profesional, y aseguró que continuará trabajando para garantizar la sanidad de los rodeos y la inocuidad de los alimentos bajo un modelo que definen como “verdaderamente federal”.
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