La Escuela de Perros Guía Argentinos (EPGA), única organización del país dedicada al entrenamiento de perros guía desde hace más de 15 años, lanzó una convocatoria a familias de socialización que deseen participar en la formación de nuevos cachorros. Hasta el momento, más de 40 perros transitaron esta etapa con familias voluntarias y otros 20 fueron socializados directamente por entrenadores de la institución.
La EPGA trabaja principalmente con Labradores Retriever y Golden Retriever, razas seleccionadas por su temperamento, capacidad de aprendizaje y estabilidad emocional. El proceso completo de formación de un perro guía insume alrededor de dos años desde su nacimiento y, una vez asignado, el animal acompaña a una persona ciega durante aproximadamente ocho años, convirtiéndose en un pilar para su movilidad, seguridad e independencia.

Las familias de socialización —también conocidas como Puppy Raisers— cumplen un rol estratégico en la etapa inicial del desarrollo. Reciben a los cachorros durante sus primeros meses y los acompañan en su adaptación al mundo cotidiano: rutinas hogareñas, paseos, contacto con personas, otros animales y experiencias en espacios públicos.
“Las familias son fundamentales para que los cachorros se conviertan en perros guía confiables y seguros. En esta etapa incorporan habilidades básicas, comportamientos en público y aprenden a desenvolverse en distintos entornos. Todo el proceso se realiza en trabajo conjunto con nuestros entrenadores, que acompañan y orientan cada paso”, explica Carlos Botindari, Director de Relaciones Institucionales de la EPGA.
La experiencia de Yanina Gardonio y su familia, socializadores desde 2012 —año en que se crió la primera perra guía nacida en Argentina—, refleja el impacto de este compromiso. “Lo más importante es entender para qué están siendo criados: ser los ojos de alguien que no puede ver, para que pueda vivir con mayor libertad y seguridad”, señala.
“Durante el crecimiento es clave que se relacionen con personas, niños, ruidos y otros animales, respetando siempre sus tiempos y rutinas. Se trabajan conceptos básicos, pero también hay espacio para el juego y el afecto. Con el tiempo se construye un vínculo muy especial, y verlo cumplir su misión genera un orgullo enorme”, agrega Gardonio.
En esta nueva etapa, la EPGA busca familias para acompañar a 10 cachorros en primera instancia y a otros 7 en una fase posterior. Si bien se prioriza a residentes de la Zona Sur del Gran Buenos Aires, esta condición no es excluyente.
La participación es completamente gratuita: la EPGA cubre tanto la alimentación como la atención veterinaria de los cachorros, y brinda acompañamiento a través de visitas semanales, encuentros grupales y espacios de intercambio en el marco del Puppy Club.
Desde sus inicios en Argentina, la Escuela cuenta además con el respaldo de Royal Canin, que provee la nutrición específica para los perros en formación, especialmente durante la gestación y los primeros meses de vida, una etapa clave para su desarrollo físico y conductual.
Las personas que deseen conocer más sobre la EPGA pueden visitar su página web y quienes estén interesadas en sumarse como familias de socialización pueden postularse completando el siguiente formulario.