jueves 5 de febrero de 2026 - Edición Nº2534

Profesión | 4 de febrero

Día Mundial contra el Cáncer

Oncología veterinaria: cuando el diagnóstico temprano es la mejor medicina

En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, la medicina veterinaria argentina refuerza el rol clave del clínico en la detección precoz y el manejo integral de las patologías tumorales en animales de compañía.


El 4 de febrero no es una fecha más en el calendario sanitario global. Aunque la conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer nació en el ámbito de la medicina humana, su mensaje resuena cada vez con más fuerza en los consultorios veterinarios del país.

El aumento sostenido de la expectativa de vida en perros y gatos ha convertido a las enfermedades oncológicas en una de las principales causas de consulta y mortalidad en animales de compañía.

En este escenario, la oncología veterinaria se consolida como una competencia central del ejercicio clínico cotidiano.

 

El clínico como primer eslabón

A diferencia de otras especialidades, el pronóstico oncológico depende en gran medida de la sospecha inicial. La detección temprana sigue siendo la herramienta terapéutica más poderosa disponible. Un examen físico completo, la palpación sistemática y la interpretación adecuada de signos sutiles permiten identificar lesiones que, en estadios iniciales, pueden tener desenlaces radicalmente distintos.

Los especialistas coinciden en que el verdadero desafío no es solo tratar, sino anticiparse. Diagnosticar a tiempo transforma tumores agresivos en patologías potencialmente controlables y amplía significativamente las opciones terapéuticas.

 

Avances y realidades en Argentina

A pesar de un contexto económico complejo, la oncología veterinaria argentina atraviesa una etapa de crecimiento técnico sostenido, con mejoras concretas en distintos niveles:

- Diagnóstico por imágenes: mayor acceso a tomografía computada y resonancia magnética para estadificación precisa.

- Citología y biopsia: consolidación de una cultura diagnóstica que prioriza confirmar antes que “esperar y ver”.

- Terapias multimodales: protocolos quimioterápicos adaptados, electroquimioterapia y cirugía oncológica con márgenes adecuados, orientados a maximizar control tumoral y calidad de vida.

Este avance ha permitido que muchos pacientes oncológicos vivan más y mejor, con tratamientos cada vez más personalizados y menos invasivos.

 

El factor tutor: educación, empatía y acompañamiento

Uno de los mayores desafíos sigue siendo el estigma. Para muchos tutores, la palabra “cáncer” continúa asociándose con sufrimiento inevitable y desenlace fatal. Aquí emerge con fuerza el rol comunicacional del veterinario: explicar que el objetivo principal es la calidad de vida y que, en numerosos casos, la oncología actual permite lograr remisiones prolongadas con efectos adversos mínimos.

 

Claves para la práctica diaria

- Promover controles geriátricos sistemáticos: análisis de laboratorio e imágenes abdominales cada 6–12 meses a partir de los 7 u 8 años.

- Educar sobre signos de alarma: pérdida de peso inexplicada, masas que crecen o cambian, claudicaciones persistentes, heridas que no cicatrizan.

- Fomentar el abordaje interdisciplinario: interconsulta temprana con especialistas en oncología, diagnóstico por imágenes y anatomía patológica.

En este 4 de febrero, el desafío de la comunidad veterinaria es transformar el miedo en información, la sospecha en diagnóstico y la detección temprana en una oportunidad real de vida para miles de animales de compañía.

 

 


 

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