Durante los primeros días de 2026, se han confirmado hallazgos de murciélagos insectívoros positivos al virus rábico en localidades clave como Tandil (Buenos Aires) y Rawson (Chubut). Estos episodios en territorio argentino, aunque esperables dentro de la dinámica estacional de los quirópteros, han disparado operativos de vacunación de emergencia para evitar el "spillover" o salto de especie hacia animales domésticos y humanos.
En la ciudad de Tandil, el Centro de Zoonosis local inició días atrás un operativo de vacunación en anillo tras confirmarse que un murciélago hallado por un vecino portaba el virus. De manera similar, en Rawson, la municipalidad inmunizó a más de 100 perros y gatos en el barrio Gregorio Mayo en respuesta a un caso positivo.
Estos eventos se alinean con la tendencia observada en el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN N°789), que cerró el 2025 con un incremento significativo en las notificaciones de rabia animal en comparación con la mediana de los últimos cinco años. Según los datos oficiales, se ha registrado un aumento del 100% en la detección de casos en fauna silvestre y urbana (principalmente murciélagos) respecto al ciclo anterior.
En el ámbito de la medicina de grandes animales, el Senasa mantiene la vigilancia estricta en el norte del país. A principios de enero, se reforzaron las medidas sanitarias en Formosa, tras la confirmación de focos de rabia paresiante transmitida por el vampiro común (Desmodus rotundus). La autoridad sanitaria recuerda a los veterinarios la obligatoriedad de notificar animales con sintomatología nerviosa y el control de refugios de mordedores.
Ante este escenario, las entidades veterinarias subrayan que la vacunación anual sigue siendo la única barrera efectiva. El caso en Salliqueló (en 2025), donde se registraron contactos de riesgo tras un caso felino de variante murciélago, pone de relieve la importancia de la anamnesis clínica en animales que presentan cambios de comportamiento o parálisis.
- Considerar la rabia como diagnóstico diferencial ante cuadros neurológicos inespecíficos.
- Verificar el estado inmunológico de cada paciente que ingrese a consulta.
- En caso de contacto con murciélagos, remitir el ejemplar (muerto o vivo, sin contacto directo) al centro de zoonosis correspondiente.
La rabia es una enfermedad con una letalidad cercana al 100% una vez iniciados los síntomas. En un país donde el ciclo aéreo está plenamente activo, la prevención vacunal no es solo una norma legal, sino un imperativo ético de salud pública.