Aunque la seguridad de la anestesia en pequeños animales ha avanzado significativamente, la tasa de mortalidad en gatos sigue siendo superior a la reportada en medicina humana. Para arrojar luz sobre las causas específicas, un nuevo estudio prospectivo y multicéntrico titulado "Breed-Specific Anaesthetic Mortality in Cats", publicado en la revista científica Animals, ha analizado 14.964 casos en 21 países, proporcionando datos reveladores sobre cómo la raza influye en la supervivencia del paciente felino.
El "Factor Persa" y el riesgo de la cara chata
El hallazgo más contundente del estudio señala a los gatos Persas como la raza de mayor riesgo entre las evaluadas. Mientras que la mortalidad anestésica global se situó en un 0,63%, los gatos Persas registraron una tasa del 1,67%. Tras ajustar los datos según el estado físico del paciente (escala ASA), el riesgo de muerte en esta raza es 2,22 veces mayor que en los gatos comunes (Europeos de pelo corto).
Este riesgo está intrínsecamente ligado a la braquicefalia extrema. El estudio categorizó a los felinos según su conformación craneal, concluyendo que razas como el Persa, el Exótico y el Himalayo enfrentan un riesgo 2,33 veces superior de fallecer durante o después de un procedimiento anestésico en comparación con gatos de hocico normal.
Complicaciones respiratorias: el talón de Aquiles
La investigación destaca una diferencia cualitativa en las causas de muerte. En los gatos no braquicefálicos, los eventos respiratorios representaron el 30% de las muertes. Sin embargo, en los gatos con braquicefalia extrema, las causas respiratorias se dispararon hasta el 62%.
Esta vulnerabilidad se explica por las anomalías anatómicas características de estas razas: narinas estenóticas, cornetes aberrantes y paladares blandos elongados, que complican tanto la inducción como la recuperación post-extubación.
El estado ASA sigue siendo el principal predictor
A pesar de la importancia de la raza, el estudio reafirma que la clasificación de la Sociedad Americana de Anestesiólogos (ASA) continúa siendo el indicador pronóstico más sólido. La mortalidad fue mínima en gatos sanos (ASA I: 0,07%), pero aumentó drásticamente en pacientes con enfermedades sistémicas graves o críticas (ASA V: 33,33%).
Implicaciones para la práctica clínica
Para los profesionales veterinarios, estos resultados subrayan la necesidad de protocolos personalizados. Los autores sugieren que el manejo perianestésico de razas braquicefálicas debe incluir:
- Una evaluación preoperatoria más exhaustiva de la vía aérea.
- Monitorización intensiva durante la fase crítica de la recuperación (post-extubación).
- Protocolos de sedación y preoxigenación que minimicen el estrés respiratorio.
Este estudio no solo ofrece una base epidemiológica para informar mejor a los tutores sobre los riesgos, sino que también establece una hoja de ruta para mejorar los estándares de seguridad en la anestesia felina a nivel global.