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miércoles 28 de febrero de 2024 - Edición Nº1826
Vet Market » Profesión » 1 mar 2023

Entrevista

Ser "Endocrinólogo": "Una pasión que va más allá de la ciencia"

Los doctores especialistas Santiago Teyssandier y Elber A. Soler Arias explican qué es la endocrinología y cuál es el papel del endocrinólogo en medicina veterinaria. También hacen una reseña sobre las enfermedades más frecuentes del sistema endócrino en perros y gatos y la importancia del diagnóstico y su tratamiento.


  

 

¿Qué es y que estudia la endocrinología?

La endocrinología es una rama de la medicina veterinaria que se encarga de estudiar las alteraciones de las diversas glándulas del sistema endócrino. Dentro de estas glándulas podemos mencionar a la tiroides, las glándulas adrenales, la hipófisis, las glándulas paratiroides y el páncreas.

En medicina veterinaria, haciendo referencia a los animales de compañía, es decir al perro y al gato, podemos encontrar enfermedades que generan un exceso hormonal (hipersecreción o hiperfunción), y enfermedades que producen deficiencia de hormonas (hiposecreción o hipofunción).

La hipersecreción, y en casos menos frecuentes, la hiposecreción, suele asociarse a la presencia de un tumor que lo genera. En ambos casos (hiper/hiposecreción), los signos clínicos, es decir los cambios que el animal manifiesta y que son observados por el tutor y trasmitido a los médicos veterinarios, son fundamentales para orientar el diagnóstico en endocrinología.

 

¿Cuál es el papel del endocrinólogo veterinario?

Teniendo en cuenta que las enfermedades que afectan el sistema endócrino son crónicas y en general no curables (salvo algunos tumores extirpables), la función del endocrinólogo veterinario en términos generales, es trabajar en conjunto con el veterinario clínico para brindar bienestar y calidad de vida al animal y a su familia.

En términos específicos, el endocrinólogo veterinario tiene en primer lugar el desafío de realizar un diagnóstico preciso y oportuno.

La precisión diagnóstica es fundamental para establecer un plan terapéutico adecuado e individualizado que permita el control de la enfermedad. Así mismo, se encarga de la monitorización posterior al diagnóstico, ajustando el tratamiento y reevaluando las comorbilidades que puedan surgir. Finalmente, está involucrado en la planeación pre y post quirúrgica de aquellos pacientes en donde sea necesario extirpar alguna glándula afectada.

 

¿Cómo se presentan los pacientes con endocrinopatías en la consulta?

Las enfermedades del sistema endócrino son insidiosas y crónicas, por lo tanto, los signos clínicos van a depender del momento en que son diagnosticadas. Es decir, que cuanto más tardemos en reconocerlas, es más probable que sus manifestaciones clínicas sean más evidentes o mayores. Por lo tanto, podríamos clasificar a nuestros pacientes según la severidad de la enfermedad como: enfermedad leve, moderada o severa.

En los casos leves, puede ser difícil su reconocimiento, por lo que los endocrinólogos solemos apoyarnos de los llamados “signos cardinales”. Estos son: poliuria-polidipsia (el animal orina en abundancia y frecuencia asociado a un consumo excesivo de agua), polifagia (apetito excesivo a voraz), alopecia simétrica bilateral no pruriginosa (caída del pelo especialmente en el lomo sin rascado), retraso en el crecimiento corporal, sobrepeso-obesidad y pérdida de peso.

Debemos aclarar que no todos los pacientes y razas (perros y gatos) se ven afectados de la misma manera (sensibilidad) a los excesos o deficiencias hormonales.

 

Paciente canino con Síndrome de Cushing

 

¿Qué estudios son necesarios en un paciente con una endocrinopatía?

Debemos partir siempre de un análisis de sangre y orina. Estos deben incluir la evaluación del hemograma (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas), la bioquímica sanguínea de rutina (funcionalidad hepática, renal, lípidos, glucosa, calcio/fosforo y sodio/potasio) y en la orina es relevante evaluar la presencia de glucosa y proteínas. Si el animal presenta perdida de pelo, puede estar indicado evaluar por medios de raspados de piel o citología la posibilidad que se trate de una enfermedad con un origen diferente al endócrino.

En general, con la bioquímica sanguínea podemos lograr fácilmente el diagnostico de ciertas enfermedades endocrinas como la diabetes mellitus, y nos aproximarnos a unas tantas más, como por ejemplo el hiperparatiroidismo primario (aumento del calcio con disminución fosforo) y la enfermedad de Addison (niveles bajos de sodio y altos de potasio en sangre). Un ejemplo más específico podría ser la fosfatasa alcalina sérica (FAS), una enzima hepática que se encuentra elevada en el 70% de los pacientes con Síndrome de Cushing.

Una vez que la sospecha de una enfermedad endocrina está presente, debemos realizar mediciones hormonales basales o realizar test o pruebas de funcionalidad específicas que nos ayuden a su confirmación o descartar nuestra sospecha. En este punto, debemos resaltar que la realización de las pruebas (cálculo de dosis, vías de administración, tipo de hormona, momento de su realización, preservación de las muestras y su procesamiento) y sobre todo su interpretación, deben ser criteriosamente realizados por un especialista. Esto podría evitar la pérdida de tiempo en la realización del diagnóstico (repetir pruebas) y de recurso económicos, lo que se traduce en un diagnóstico oportuno.

En nuestro medio, es común ver que se evalué la funcionalidad de una glándula en un momento no indicado, lo cual puede generar resultados que son interpretados erróneamente. Por citar un ejemplo, la concentración de T4 por debajo del rango de referencia en un paciente que recibe glucocorticoides o se encuentra enfermo, suele ser confundida con hipotiroidismo.

Finalmente, debemos mencionar que una gran mayoría de nuestros pacientes tienen un tumor o neoplasia en una glándula, por lo que debemos hablar de onco-endocrinología. En este aspecto, los estudios de imágenes como la radiografía, ecografía, tomografía computada y la resonancia magnética toman un lugar indispensable. Por ejemplo, necesitamos saber el tamaño del tumor hipofisario en nuestros pacientes con Síndrome de Cushing, ya que esto nos brinda la posibilidad de elegir el mejor tratamiento, además de brindar un pronóstico a corto y mediano plazo.

 

Paciente felino con Síndrome de Cushing

 

¿Cuáles son las enfermedades hormonales (endocrinas) más comunes en los perros y gatos?

En los perros existen varias, algunas más populares que otras por lo que podemos citar:

Hipotiroidismo: es quizá la enfermedad endócrina más popular en el medio veterinario, pero su diagnóstico preciso suele ser un verdadero desafío. En los últimos años, venimos trabajando en la concientización de un adecuado diagnóstico, ya que muchos perros reciben tratamiento por una interpretación inadecuada de las concentraciones hormonales. Es sin duda una de la enfermedad que requiere de la consulta endocrinológica especializada y detallada, ya que múltiples factores deben ser considerados.  

Síndrome de Cushing o hipercortisolismo: es la endocrinopatía más frecuente en perros en nuestro medio junto con la diabetes mellitus. Aunque su expresión clínica es característica, el diagnóstico apropiado apuntando en el origen de la misma deben ser precisos. Un error en la instauración de su terapia puede empeorar la salud del animal.

Diabetes mellitus: es sin duda la enfermedad más fácil de diagnosticar. Sin embargo, la complejidad radica en la monitorización adecuada del tratamiento y en la concientización del tutor y su familia para que, en conjunto con el veterinario clínico, todos, puedan tener una buena calidad de vida.

En los gatos tenemos varias enfermedades, algunas clásicas como la diabetes mellitus y el hipertiroidismo, y otras emergentes:

Hipertiroidismo: es una de las endocrinopatías más comunes que afecta a los gatos mayores de 8 años. Su tratamiento debe ser abordado de forma sistémica, ya que restaurar la funcionalidad de la tiroides puede desenmascarar alteraciones preexistentes en otros órganos (ej., funcionalidad renal). 

Diabetes mellitus: al igual que en el perro su diagnóstico es simple en la mayoría de los casos. Sin embargo, la mayoría de los gatos tienen una enfermedad de base que predispone a la aparición de la diabetes. Estas enfermedades suelen ser el exceso de hormona de crecimiento y tumores en las glándulas adrenales funcionales.

Hiperaldosteronismo: es una de las llamadas enfermedades emergentes en los gatos, y debemos diferenciarla de la enfermedad renal.

 

¿Qué mensaje nos pueden dejar como importante para la salud de los pacientes?

El compromiso y la pasión por la especialidad es algo que los tutores de los animales deben reconocer en los profesionales que se dedican a ésta y otras especialidades.

La consulta endocrinológica en especial, requiere de un espacio de diálogo amplio entre el profesional y el tutor, por lo que merece, un tiempo adecuado para que se pueda indagar sobre los antecedentes y signos clínicos del animal, realizar un examen físico completo, un análisis de los estudios realizados, y poder planear las pruebas necesarias para un diagnóstico acertado. Sin lo mencionado previamente, es posible que los diagnósticos en endocrinología no sean realizados correctamente.

Apuntamos a la excelencia a partir de la ética, conocimiento científico y la experiencia en esta apasionante especialidad. Por eso recalcamos que todo paciente con una alteración endócrina, debería ser atendido por un especialista en endocrinología.

 

Familia de Yosho (izquierda) y Jade (derecha). El vínculo endocrinólogo-familia hace que el síndrome de Cushing de Yosho y la Diabetes /Síndrome de Cushing de Jade puedan ser controlados día a día.

 

 


 

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