jueves 04 de marzo de 2021 - Edición Nº735
Vet Market » Profesión » 8 feb 2021

Patología de la Torsión Gástrica

La torsión gástrica es a mí criterio una de las urgencias médicas y quirúrgicas más angustiantes de la medicina veterinaria.


La DTVG es una patología que se presenta con mucha frecuencia, en perros adultos o gerontes de raza grande o gigante. Las más predispuestas son Setter Irlandés e Inglés, San Bernardo, Ovejero Alemán, Gran Danés, Doberman, Weimaraner, Rottweiler, Boyero de Berna, entre otras.

 

El problema casi siempre surge después que el perro come, toma agua y con el estómago lleno hace ejercicio. También puede ocurrir cuando el perro está muy agitado y a consecuencia de la ventilación exagerada la aerofagia genera la distensión gástrica. Esto último es muy frecuente en épocas de altas temperaturas y especialmente en ejemplares que tienen baja resistencia a la combinación de calor y humedad.

 

El estómago lleno y distendido, ya sea por agua, comida o aire, pendula sobre sus dos puntos fijos de unión, el cardias que lo une con el esófago y el píloro que lo une con el intestino y termina rotando sobre su eje.

 

Gráficamente hablando es una bolsa llena de contenido con peso (líquidos, sólidos y aire), entre dos tubos (esófago e intestino delgado) relativamente fijos en su posición.

 

 

 

 

Una vez que el estómago gira sobre su eje, el bazo lo acompaña y actúa como un sobrepeso y facilita la torsión.

 

La DTVG puede ser de diferentes grados, según el desplazamiento del estómago sobre su eje. Desde la mera dilatación, pasando por una torsión parcial de 90 a 180 grados hasta una completa de 360 grados.

 

Hay muchas teorías que tratan de explicar las causas, entre ellas:

La laxitud de los ligamentos gástricos,

• La característica de la forma del pecho (amplio) y el abdomen (remetido) de las razas más predispuestas influye en la presentación.

 

Síntomas:

 

• Ansiedad,

• Agitación,

• Hipersalivación y sialorrea (caída de saliva),

• Intentos infructuosos por vomitar,

• Mucosas pálidas

• Una evidente dilatación timpánica (gaseosa/fermentativa) en concordancia con la zona de la burbuja gástrica.

• Al poco tiempo el paciente entra en shock.

 

Constituye una urgencia médica y en la enorme mayoría de los casos, también quirúrgica.

 

Si no se actúa con rapidez y conociendo a la perfección el protocolo que es necesario llevar a cabo para compensar al paciente y corregir el shock, la vida del mismo corre serio peligro.

 

Es muy importante que el propietario conozca los síntomas y concurra en forma inmediata a un centro de urgencia. Para esto es necesario educar al propietario para se familiarice con los síntomas, dado que el tiempo es vital en esta enfermedad.

 

El centro de urgencia debe tener todo preparado para recibir al paciente, por eso el llamado del propietario y la experiencia del médico que atiende el mismo son fundamentales para la sobrevida del paciente. Para evitar olvidar pasos del protocolo, el mismo debe estar escrito.

 

La clínica debe contar con todos los recursos humanos (experiencia e idoneidad) y de equipamiento e instalaciones para poder asistir la urgencia.

La estabilización del paciente y la descompresión del estómago son esenciales para el éxito de la terapia.

La técnica anestésica es fundamental para evitar las complicaciones intra y post operatorias.

En todos los casos pueden presentarse complicaciones post quirúrgicas (arritmias cardíacas, lesiones de reperfusión, falta de motilidad gástrica, zonas de necrosis de la mucosa gástrica, etc.).

 

En conclusión, se trata una patología de muchísima gravedad, que se presenta en forma bastante frecuente en perros de raza grande y gigante, que aún tratada a tiempo puede dejar secuelas importantes en la calidad de vida del paciente.

 

A pesar de que existe controversia en cuanto a la urgencia quirúrgica, en nuestra experiencia que incluye más de 30 años, los pacientes que se diagnosticaron tempranamente, se estabilizaron rápidamente y se operaron lo antes posible (no más de 6 horas) tuvieron una tasa de recuperación mayor al 80 %.

 

Según nuestros registros, las tres principales causas de muerte en la raza Boyero de Berna son:

  1. DTVG
  2. Cáncer
  3. Golpe de Calor

Siendo en nuestro caso, la DTVG la principal causa de muerte con un 40,7 % de los casos

 

Según un estudio realizado en Francia, sobre 492 casos de DTVG, solo un 0,3 % se produjo en ejemplares de menos de 2 años


En el mismo estudio se llegó a las siguientes conclusiones:

  1. Las razas grandes y gigantes con pecho profundo tienen mayor tendencia a la dilatación y consecuentemente a la torsión gástrica.
  2. La alimentación una sola vez por día favorece la hipertrofia gástrica y los estómagos con más capacidad tienen mayor probabilidad de dilatarse.
  3. La dilatación gástrica inicial, puede verse incrementada por la ingesta de abundante ración en forma rápida y ansiosa.
  4. La ingesta de abundante líquido después de una ración voluminosa y la excitación, estrés, ladrido excesivo, etc., que incrementan la ingestión de aire, favorecen la dilatación gástrica y la torsión gástrica a consecuencia de la misma.
  5. Las evidencias actuales sugieren que es la dilatación inicial, al provocar el desplazamiento del píloro y del cuerpo del estómago, la responsable del estado de “inestabilidad posicional” que lleva a la torsión. Esto significa que los perros que tienen tendencia a dilatarse, por un comportamiento alimenticio ansioso, tienen altísima predisposición a la torsión gástrica.
  6. La cirugía preventiva de fijación del antro pilórico a la pared costal mediante una sutura musculo muscular (gastropexia musculo muscular preventiva) evita la torsión gástrica en un 99,8 % de los casos.
  7. Esta medida acompañada por cambios en los hábitos alimentarios del ejemplar:

a. Croquetas de mayor tamaño

b. Varias raciones de pequeño volumen al día

c. Dar de comer cuando el perro calmo la ansiedad

d. Usos de comederos que hacen más lenta prehensión de las croquetas

 

Teniendo en cuenta todas estas características es una patología que debemos PREVENIR.

Es una cirugía programada, sencilla y que no deja secuelas.

 

- Es necesario realizar estudios prequirúrgicos mínimos (bioquímica sanguínea y electrocardiograma)

- No requiere internación ni pre ni post quirúrgica de rutina.

- Se retiran los puntos de sutura en 1 semana.

 


 

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