martes 27 de octubre de 2020 - Edición Nº607
Vet Market » Divulgación » 20 sep 2020

Naciones Unidas

¿Qué pasó con las 20 metas propuestas hace 10 años para proteger la diversidad biológica?

En 2010, representantes de 170 países reunidos en Japón, firmaron un acuerdo con 20 metas para proteger la biodiversidad y el medioambiente en el planeta. Un informe reciente de la ONU analiza su cumplimiento.


Hace 10 años, se realizaba una convención de las Naciones Unidas, donde representantes de 170 países, reunidas en la ciudad de Aichi en Japón, firmaron el acuerdo llamado "20 Metas de Aichi para la Diversidad Biológica".

Las Metas Aichi hacen referencia al cumplimiento del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020; el cual tiene el propósito de detener la pérdida de la naturaleza, así como el soporte vital de todas las formas de vida en el planeta.

El Plan Estratégico se compone de una visión compartida, una misión, objetivos estratégicos y las 20 metas.

 

 

Ahora, un informe de las Naciones Unidas, cuyo objetivo es evaluar el grado de cumplimiento del acuerdo, detalla un panorama desalentador: ninguno de los 20 objetivos se lograron.

“El mundo natural está sufriendo gravemente y empeorando, dice Elizabeth Maruma Mrema, secretaria ejecutiva de la Convención de Diversidad Biológica de la ONU y agrega “La tasa de pérdida de biodiversidad no tiene precedentes en la historia de la humanidad y las presiones se están intensificando”.

Mrema advierte “Cuanto más explota la humanidad la naturaleza de formas insostenibles y socava sus contribuciones a las personas, más socavamos nuestro propio bienestar, seguridad y prosperidad".

Uno de los puntos salientes del acuerdo apuntaba a proteger la flora y la fauna, incluyendo evitar la extinción de cerca de un millón de especies en las próximas décadas, un panorama que los científicos llaman la sexta extinción masiva, esta vez causada por la humanidad.

Las metas incluían: reducir por lo menos a la mitad el ritmo de pérdida de bosques; evitar la pesca excesiva y la degradación de los arrecifes; aplicar agricultura sostenible; disminuir los niveles de contaminación; controlar las especies invasoras que afectan los ecosistemas; evitar la extinción de especies en peligro; y conservar las fuentes de agua.

Para cada uno de estos indicadores, la frase que más se repite en el informe es “la meta no se ha logrado”.

De las 20 metas, solo 6 se alcanzaron "parcialmente" el objetivo: el control de especies exóticas e invasoras; la protección de áreas terrestres y marítimas; la participación equitativa de los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos; la elaboración de políticas para proteger la biodiversidad; el avance en el conocimiento científico sobre la biodiversidad; y la asignación de recursos financieros para proteger la biodiversidad.

 

 

David Cooper, subsecretario de la Convención de Diversidad Biológica de la ONU, afirma que los pobres resultados se deben a incentivos dañinos, como los subsidios a la industria de combustibles fósiles y la pesca excesiva.

La falta de recursos también es un problema, según la ONU. El organismo indica que anualmente hay disponibles entre US$ 78.000 millones y US$ 91.000 millones para financiar la protección de la biodiversidad, pero, de manera conservadora, estos recursos deberían estar en el orden de los "cientos de miles de millones de dólares".

La ONU advierte que estos recursos se ven superados por el apoyo a industrias dañinas para el medio ambiente. "Esto incluye US$ 500.000 millones en combustibles fósiles y otros subsidios que potencialmente causan daños ambientales", dice el informe.

Si bien el horizonte no parece esperanzador, la ONU dice que aún hay tiempo de actuar. Entre las acciones que pueden significar un cambio positivo, la ONU menciona mantener el cambio climático cerca de 1,5 º C por encima de los niveles preindustriales, para lo cual es fundamental la preservación de los ecosistemas.

También indica que se requiere lograr transformaciones en la producción de bienes y servicios, especialmente de alimentos, en la que existe presión para convertir las tierras en zonas de productivas.

Finalmente, también se refiere a la necesidad de cambiar los hábitos de consumo, adoptar dietas más saludables, reducir el desperdicio de alimentos, optimizar el consumo de energía y el suministro de agua potable.

“Sabemos qué es lo que debe hacerse, qué funciona y cómo podemos lograr buenos resultados”, dice en el informe António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, y agrega “Si nos basamos en lo que se ha logrado hasta ahora y colocamos a la diversidad biológica en el centro de todas nuestras políticas y decisiones, incluso en los paquetes de recuperación tras la COVID-19, podemos garantizar un futuro mejor para nuestras sociedades y el planeta”.

 

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