jueves 13 de agosto de 2020 - Edición Nº532
Vet Market » Profesión » 16 jul 2020

Oncología

Todo paciente merece su oportunidad

Artículo destacado de la edición Nº 129 de la revista Vet Market. El autor es el M.V. Matías Caverzan, docente y director del Servicio de Oncología Clínica e Histopatología en "Veterinaria San Antonio" Río Cuarto.


En los últimos años se ha visto un creciente número de casos oncológicos en los animales de compañía. También mayor interés de los médicos veterinarios en involucrarse y ocuparse de las enfermedades oncológicas. 
Los propietarios de nuestros pacientes también exigen cada día más profesionales formados en el área.

 

 

Autor: M.V. Matías Caverzan*

 

¿Qué entendemos por enfermedad oncológica?

En primer lugar, debemos analizar y derribar algunos mitos o conceptos equívocos que se han instalado desde hace antaño en la medicina veterinaria, pero que satisfactoriamente en la actualidad contamos con innumerables avances para contrarrestar dichos pensamientos.

Las enfermedades oncológicas son enfermedades crónicas, donde un cierto tipo de células se vuelven autónomas y proliferan de forma descontrolada e independiente. Este crecimiento celular tendrá ciertas características que nos ayudarán a diferenciar si el proceso es benigno o maligno, este último es el más temido, ya que es el concepto que nos llevará a la tan temida palabra “cáncer”.

El cáncer es una enfermedad universal que afecta a la salud humana, motivo por el cual muchos propietarios se deprimen y comúnmente asocian directamente la enfermedad con la muerte de su mascota; ese es el primer mito a derribar. Ante tal pensamiento tan culturalmente arraigado, el médico veterinario clínico debe saber actuar e incorporar al equipo al médico especializado en oncología, este último debe ser poseedor de mucha empatía, acompañando en todas las dudas y temores a los propietarios. Específicamente debe lograr comunicar que no necesariamente la enfermedad se relaciona con la muerte, que el cáncer puede controlarse aun sin ser curado.

El vínculo humano-animal es cada día más fuerte, motivo por el cual nunca debe ser desvalorizado, debe cuidarse y alentarse, ya que es uno de los pilares más fuertes que posee la oncología veterinaria. 

 

"Cone" - Ovejera Alemán hembra que presenta hemangiosarcoma cardíaca, presentando excelente bienestar y conformidad a pesar de su enfermedad.

 

Diagnóstico precoz, clave en el paciente oncológico

¿De qué depende primariamente el éxito en el tratamiento oncológico?

Básicamente dependerá del diagnóstico precoz. Contamos con variedad de técnicas para poder realizar un diagnóstico o aproximarnos a él.

En primera instancia una técnica muy utilizada en el consultorio es la citología, método por el cual se punzará una masa celular, ubicada en la piel, subcutáneo o alguna cavidad corporal. En este procedimiento se obtienen células y según las características que presentan podrá informar básicamente si la estirpe celular es o no neoplásica. La toma de muestra de un fragmento de la lesión o la remisión de toda la estructura nos llevará a un diagnóstico histopatológico que nos dará información acerca del tejido completo, otorgando un diagnóstico más preciso.

En el caso del diagnóstico de una neoplasia, a través de la biopsia, obtendremos importantes datos como por ejemplo el tipo de tumor ante el que nos encontramos, el origen de las células neoplásicas, el grado de malignidad del proceso tumoral, el índice mitótico, el tejido circundante en el que se desarrollan las células neoplásicas e incluso, los márgenes quirúrgicos (en caso de extracción completa de la estructura) e invasión vascular. Toda masa celular que se extrae debe ser analizada, porque es lo que nos permitirá conocer el pronóstico. No analizar una muestra extraída puede conducirnos directamente a grandes fracasos en el tratamiento del paciente. No hay motivo alguno para no analizar una muestra extraída.

En los últimos 6 meses hemos recibido aproximadamente 250 muestras para diagnósticos histopatológicos provenientes de nuestra clínica, como así también de otras veterinarias privadas de la Ciudad de Rio Cuarto, Córdoba y alrededores, de los cuales el 22,5% corresponden a procesos no neoplásicos (enfermedades inmunomediadas, abscesos, procesos inflamatorios, etc.), y el 77,5% fueron diagnósticos de enfermedades neoplásicas. Dentro de este gran número, se ha determinado que 58% corresponden a enfermedades oncológicas de la piel, el 20% a neoplasias mamarias tanto en perras como gatas y un 6% a neoplasias de la cavidad oral.

Como puede verse, es amplio el número y porcentaje de enfermedades oncológicas que afectan a las mascotas en diferentes sistemas, y es por esto que siempre se debe realizar un diagnóstico temprano para contar con opciones terapéuticas para brindarle al paciente. Un tumor que recidiva es aquel que se menosprecia y no se analiza.

 

"Viejita" - Hembra felina de 10 años en consulta inicial por carcinoma de células escamosas.

 

¿Cuándo actuar para abordar un diagnóstico precoz?

 

¡De inmediato! Siempre es necesario actuar cuanto antes para abordar al diagnóstico.

En ciertas oportunidades ante la presencia de una estructura compatible con tumor, algunos colegas prefieren dejar y “esperar qué pasa”, lo cual no es aconsejable debido a que el tiempo en oncología es sumamente valioso, y cuando se acude al oncólogo las opciones terapéuticas pueden llegar a ser limitadas y/o llevar al fracaso.

No debemos pensar que una neoplasia puede ser benigna porque presenta un pequeño tamaño; una neoplasia puede ser pequeña y sumamente agresiva como es el caso de tumores mamarios en gatas o mastocitomas cutáneos de alto grado en caninos.

La labor de un oncólogo es otorgar un abanico de posibilidades terapéuticas para que a través de ellas podamos brindar una mejor calidad de vida, pero para esto, debemos contar con un diagnóstico temprano. 

Todos estos datos son sumamente importantes a la hora de la consulta oncológica, donde se considerará diversos datos para poder clasificar clínicamente al paciente, generando un estadio clínico oncológico. Dicho estadio, tendrá tres bases fundamentales: el tamaño, el compromiso de los nódulos linfáticos regionales y las probabilidades o no de metástasis (TNM).

Una vez que podemos definir su estadio clínico tendremos herramientas y fundamentos para analizar el abanico de opciones de tratamiento.

 

Medición de estructura sospechosa de neoplasia en un miembro posterior, la cual es sometida a estudio diagnóstico.

 

¿Opciones terapéuticas?

 

En contadas ocasiones en el consultorio o en diversas situaciones, escuché la referencia de no realizar tratamientos a pacientes con cáncer, siendo motivo la edad del animal (por lo general gerontes) o porque la enfermedad no tiene cura. Debe entenderse, tanto propietarios como colegas, que ninguna de estas opciones es válida. El paciente oncológico será digno de realizar la eutanasia cuando ya se hayan agotado instancias previas de tratamiento.

Existen enfermedades tales como el linfoma (neoplasia linfoide originada en órganos sólidos) que puede ser terminal, pero a pesar de esto, contamos con variedad de protocolos de manejo oncológico en el que podemos prolongar la vida de este paciente e incluso brindando una buena calidad de vida en dicho lapso.

Todo paciente oncológico merece sus opciones de tratamientos y es nuestro deber informarlas. Ya sean terapias oncológicas o incluso opciones terapéuticas paliativas como antipiréticos, antidiarreicos, antiinflamatorios e incluso y primordial una correcta analgesia, porque bajo ninguna circunstancia el paciente debe sentir dolor, todas estas opciones de tratamiento hacen a la calidad de vida, la cual es innegociable, tanto para nosotros como veterinarios como para los familiares del paciente.

Debemos entender y comprender, que el objetivo primario no es brindar infinidad de años a nuestro paciente, sino, otorgar su mejor sobrevida (sean meses a años) con una excelente calidad de vida.

 

    

(Foto 1) "Magui" Paciente en tratamiento por mastocitoma. (Foto 2) "Sofi" Hembra de raza Beagle de 11 años que presentaba adenocarcinoma mamario y a la cual se le realizó tratamientos oncológicos de excelente manera.

 

Muchas veces, con un diagnóstico o aproximación a la misma, podemos sugerir un método quirúrgico con amplios márgenes con motivo de eliminar el tejido neoplásico, o podemos optar por realizar neoadyuvancia (tratamientos médicos previos a la cirugía) o adyuvancia (tratamientos post cirugía) o incluso una opción tan amplia como abarcar las tres opciones: neoadyuvancia, cirugía y adyuvancia.

Estas opciones están disponibles y son necesarias tenerlas en cuenta y saber cuándo aplicarlas, incluso, debemos saber que hay opciones terapéuticas variadas a parte de la quimioterapia y cirugía, como la electroquimioterapia, radioterapia, crioterapia, fotodinamia, etc.

Si contamos con estas herramientas debemos ofrecerlas y en casos de no obtenerlas, es nuestro deber informarlas y que sea el propietario quien decide buscar estas alternativas en otros centros.

 

"Luna" - Paciente geronte, que a pesar de su edad, goza de una excelente calidad de vida.

 

Debemos tener en cuenta que muchas veces podemos enfrentarnos a situaciones complicadas, en las cuales podemos tener por ejemplo tumoraciones mamarias de gran tamaño, compromiso ganglionar y probabilidad de metástasis en tórax. Tal vez pueden preguntarse si es necesario realizar cirugía. En este caso debemos analizar y evaluar diversas características, si es una estructura tumoral de gran tamaño, que el animal puede sentirse incómodo, incluso generarse ulceraciones por lamido, probabilidades de infecciones bacterias secundarias o incluso miasis, la cirugía en este caso es totalmente recomendable ya que si bien no vamos a curar al paciente, podemos brindarle un mejor confort al eliminar la masa primaria.

En otras oportunidades podemos encontrarnos con pacientes gerontes, que presentan neoplasias que podemos tratarlas con terapias oncológicas y es ahí donde debemos desmitificar y dar a entender que el paciente geronte, por mayor que sea, puede y debe contar con opciones terapéuticas que pueden ayudarlo a luchar una enfermedad.

Recordar siempre que antes de ingresar un paciente al quirófano deben solicitarse estudios (hemograma, bioquímica sanguínea, urianalisis, electrocardiograma, etc.) que nos ayudarán a disminuir riesgos en la cirugía. De esta manera podemos actuar frente al paciente oncológico, solicitando diferentes estudios que nos ayudarán a estadificar al paciente y saber cuáles son los riesgos y beneficios que podemos obtener, por tanto un paciente oncológico puede contar con opciones de tratamiento acorde a su estado de salud.

 

"Juan" - Felino tratado por carcinoma de células escamosas.

 

Conclusiones

- No importa la edad del paciente, siempre contamos con herramientas para ayudarlo y brindar una calidad de ida de buena calidad.

- Todo paciente, debe ser estudiado, por compleja que sea su enfermedad, y analizar opciones que lo ayuden.

- El diagnóstico precoz es fundamental y esencial.

- No hay excusa para no analizar una masa celular extraída de un paciente. La histopatología es de gran ayuda para el diagnóstico, sobretodo un diagnóstico certero.

- Por más pequeña que sea una estructura compatible con neoplasia, debe ser estudiada y tratada, nunca “esperemos a er qué pasa”.

- La calidad de ida es innegociable, ningún paciente debe sufrir dolor.

- Debemos instaurar una alianza en el tratamiento que inolucre fuertemente a los propietarios, a los cuales debemos acompañarlos a lo largo de este camino.

Por último, la atención oncológica será cada vez más beneficiosa si en conjunto los médicos veterinarios desarrollamos planes de salud que incorporen la prevención (como la castración temprana, utilización de vacunas como ViLef, etc.) y exploración del cáncer (con variados métodos diagnósticos; citología, histopatología, inmunohistoquímica, PCR, etc.). Todo esto, involucrando el diagnóstico precoz serán las bases fundamentales para reducir las muertes por enfermedades oncológicas.

El cáncer en nuestros pacientes caninos o felinos, jóvenes o adultos, es una enfermedad que debemos enfrentarla y darle pelea entre todos (médicos clínicos, oncólogos, propietarios y fundamentalmente el paciente). Nunca olvidemos que no tratamos cáncer, sino pacientes con cáncer.

 

 

"La empatía y el acompañamiento, tanto con la familia como con el paciente,

son grandes pilares en la oncología veterinaria. No tratamos cáncer,

tratamos pacientes con cáncer"

 

*Matías Daniel Caverzan
M.P. 4529
Médico Veterinario egresado de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Director del Servicio de Oncología Clínica e Histopatología en "Veterinaria San Antonio" Río Cuarto.
Docente adscripto en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Miembro grupo Investigación Lab14 Biología Molecular, Facultad Ciencias Exactas, UNRC.
Autor en publicaciones científicas nacionales e internacionales.
Participante en diversos congresos, cursos y jornadas.

 

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