martes 15 de octubre de 2019 - Edición Nº229
Vet Market » Divulgación » 2 oct 2019

Encuesta Vet Market Portal

Solo el 40% de los clientes cumple con el plan de vacunación indicado por el veterinario

Según la encuesta realizada por Vet Market Portal durante el pasado mes de septiembre, el 60% de los propietarios no realiza o no completa el plan de vacunación indicado por su veterinario. Causas y consecuencias y la opinión del Dr. Pablo Maure sobre la ‟Vacunación en el Ámbito Profesionalʺ.


La vacunación es una herramienta esencial para la medicina veterinaria preventiva, no solo para la promoción de la salud y el bienestar de los animales, sino también para la reducción del riesgo de exposición humana a muchos patógenos zoonóticos.

El término “vacunación” fue acuñado por Louis Pasteur en honor a los primeros estudios realizados por Edward Jenner en vacunos y se deriva de la palabra latina “vacca”, que se usa para referirse a los bovinos. Su significado es la administración de un antígeno (vacuna) a un animal, con la intención de estimular una respuesta inmunitaria de tipo protector.

Actualmente en el perro y el gato se utilizan vacunas mixtas o polivalentes, que son mezclas de las vacunas únicas. Así, en el perro las vacunas pueden desencadenar protección conjunta para enfermedades como parvovirosis, moquillo, leptospirosis, hepatitis infecciosa, parainfluenza y rabia. Se usan también vacunaciones únicas en casos como la tos de las perreras. En el gato, las vacunas polivalentes suelen incluir panleucopenia, rinotraqueítis, calicivirus y leucemia.

Es el veterinario el que determina el protocolo de vacunación para cada individuo, según la edad del animal, el estado fisiológico y los riesgos a los que esté expuesto.

El uso de vacunas en los animales de compañía permite que cuando estos se exponen a los agentes infecciosos, no manifiesten síntomas de enfermedad o sean leves, de ahí la importancia de vacunar a los animales de forma regular.

A pesar de la importancia de la vacunación diferentes asociaciones relacionadas con la sanidad animal a nivel mundial señalan una preocupante corriente ideológica que se está instalando sobre la no vacunación de las mascotas. Un fenómeno que es más notable en países de Europa.

En nuestro país algunas de las principales causas del incumplimiento del plan de vacunación son la subestimación a las consecuencias por parte de los propietarios, el escaso y tenue seguimiento profesional, la falta de controles por parte de las autoridades competentes, la engorrosa tarea que tienen muchos propietarios de llevar a sus mascotas a la veterinaria sobre todo cuando consideran que su animal está bien de salud y el aspecto económico.

 

 

La vacunación tema de debate en el ámbito profesional

 

Dr. Pablo Maure

Director del Centro de Inmunoterapia Veterinaria (CIV)

 

Particularmente creo que la vacunación hay que considerarla en dos aspectos: un aspecto individual, donde se considera si el perro o el gato está protegido o no y otro poblacional, donde lo que se genera es un aumento en el nivel de defensas en los individuos de un determinado sistema que puede ser un barrio, un municipio, una ciudad, un país o incluso un continente, donde si por ejemplo el 80% de los perros y gatos están vacunados el virus rábico no va a circular en esa población y si apareciera un virus calle ajeno a ese sistema solo podrían ser afectados aquellos animales que no están vacunados. Entonces, cuando uno vacuna contra todo tipo de enfermedades está vacunando a un individuo que es miembro de una población. Para situaciones como parvo y moquillo hoy se sabe que el 90% de los individuos de una población deberían estar vacunados para que el virus no circule, por eso parvo y moquillo son endémicos en este momento en cualquier sistema que analicemos en Argentina.

Por otro lado, hay directrices internacionales que genera WSAVA, donde afirman que las vacunas no obligatorias (parvo, moquillo, hepatitis, parainfluenza y otras secundarias) tendrían una cobertura de tres años en el individuo, pero esas mismas directrices que dicen que las vacunas pueden durar tres años sugieren e invitan a monitorear con chequeos serológicos si hay protección por anticuerpos. Entonces, todas estas sugerencias del primer mundo no siempre son tan fáciles de aplicar en sistemas como el de Argentina.

En este momento, si bien se pueden medir títulos protectores contra por ejemplo parvo y moquillo, no es tan fácil ni económicamente accesible. Tendrá que prevalecer el criterio profesional de cada médico veterinario si es o no conveniente revacunar anualmente.  Personalmente, dada la inocuidad de las vacunas que se utilizan en este momento en Argentina, sugiero seguir revacunando anualmente, hasta que podamos monitorear y titular con más facilidad y a precios más accesibles que una vacuna, los títulos de anticuerpos y si esos animales están o no protegidos.

 

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